El Bezos Earth Fund anunció una inversión de US$24,5 millones en nuevas subvenciones para fortalecer la protección de áreas marinas clave en el Pacífico Tropical Oriental, con un enfoque centrado en el trabajo de guardaparques, comunidades costeras y organizaciones locales en Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador.
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Los recursos buscan mejorar la seguridad en el mar, la planificación de patrullajes, la protección de hábitats críticos y el uso de información científica en la toma de decisiones.
Con este anuncio, la inversión total del fondo en la región supera los US$60 millones. Desde 2021, los cuatro países han designado más de 400.000 km² de nuevas áreas marinas protegidas, casi triplicando la superficie bajo protección en la región. Panamá, Costa Rica y Colombia han protegido más del 30 % de sus aguas nacionales, mientras que Ecuador ha ampliado las protecciones en zonas costeras y marinas críticas. De forma conjunta, los países trabajan para conectar estas áreas a través de las fronteras.
“Estas aguas son el hogar de tortugas en peligro de extinción, bancos de atún y los únicos lugares en la Tierra donde los tiburones martillo todavía se reúnen por miles. Estamos viendo que cuando las comunidades cuentan con las herramientas adecuadas, protegen a estas especies, y el océano vuelve a la vida”, afirmó Tom Taylor, presidente y director ejecutivo del Bezos Earth Fund. “De eso se trata esta inversión del Bezos Earth Fund: apoyar a las personas que hacen el trabajo y darle a la naturaleza la oportunidad de prosperar”.
Apoyo directo a guardaparques y comunidades locales
Las nuevas subvenciones ayudarán a los equipos de patrullaje a planificar su trabajo de forma más eficaz y a basar sus decisiones diarias en información confiable. Muchas áreas protegidas de la región son remotas y difíciles de monitorear, y los guardaparques suelen trabajar con datos limitados. La financiación proporcionará capacitación y herramientas prácticas para mejorar la seguridad en el agua y la coordinación transfronteriza.
El ministro de Ambiente de Panamá, Juan Carlos Navarro, señaló: “Con el apoyo de socios como el Bezos Earth Fund, Panamá ha fortalecido la protección del Parque Nacional Coiba en estrecha colaboración con las comunidades locales. Ya hemos salvaguardado más de la mitad de nuestro territorio marino y reafirmado nuestro compromiso con la conservación del océano”. Añadió que “nuestro trabajo va más allá de las fronteras. Junto con Costa Rica, Colombia y Ecuador, estamos impulsando el Corredor Marino del Pacífico Tropical Oriental como la primera Reserva de la Biosfera Marina transfronteriza de este tipo en el mundo, una demostración clara de que la conservación duradera es posible cuando las naciones unen fuerzas”.
El cangrejo de Malpelo es endémico de esta isla. Se estima que hay cerca de 850.000 ejemplares allí. Foto:Foto: Archivo
Protección de hábitats de crianza y especies migratorias
Muchas de las especies más importantes de la región comienzan su vida en manglares, estuarios y bahías protegidas, antes de migrar por corredores marinos que atraviesan fronteras nacionales. Las subvenciones apoyarán a organizaciones comunitarias para proteger y gestionar estas zonas de crianza, así como para fortalecer el monitoreo a largo plazo de tiburones, tortugas marinas, ballenas y otras especies.
El programa incluye el seguimiento de rutas migratorias, la integración de esos datos en herramientas de planificación gubernamental y el fortalecimiento de investigaciones en curso, como el despliegue de más de 1.200 cámaras submarinas y el muestreo de ADN ambiental para monitorear tendencias de biodiversidad. Parte de la inversión también respaldará modelos de financiación liderados localmente, con el objetivo de asegurar un cuidado sostenido de estas áreas en el tiempo.
Los recursos se distribuirán en cuatro líneas principales:
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- US$13,85 millones para Re:wild, destinados a apoyar a organizaciones locales y regionales, entre ellas Fondo Acción en Colombia, Ancon en Panamá y Krucial en Ecuador, para respaldar la creación de nuevas reservas costeras, fortalecer las existentes en zonas de cría donde comienza la vida marina y garantizar la financiación a largo plazo para que las protecciones sean duraderas.
- US$1 millón para MigraMar, con lo que se ampliará el seguimiento a largo plazo de tiburones, tortugas, ballenas y atunes en toda la región. Al comprender dónde se desplazan y se concentran las especies, los científicos y los gestores pueden tomar mejores decisiones sobre dónde se necesitan medidas de protección y cómo se está recuperando la fauna silvestre.
- US$4 millones para Global Fishing Watch, que ayudarán a los equipos de patrulla a trabajar de forma más segura y eficaz, proporcionándoles acceso a información satelital fiable y herramientas de planificación fáciles de usar. La formación impartida en los cuatro países ayudará a los agentes a utilizar esta información en tiempo real, de modo que puedan centrar su tiempo en las zonas acuáticas donde más se necesita.
- US$5,65 millones para WildAid, con lo que se proporcionará a los guardaparques el equipo y la formación práctica necesarios para que su trabajo diario sea más seguro y eficiente. El apoyo ayudará a los equipos a desplazarse por zonas remotas con mayor confianza y garantizará que dispongan de lo necesario para cuidar sus aguas a largo plazo.
Con estas nuevas subvenciones, el fondo refuerza un esfuerzo regional que busca consolidar uno de los sistemas más grandes de conservación marina coordinada del mundo.
REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE
















