Ela Taubert habla de Bogotá como quien añora algo preciado y con la ilusión de volver. La ciudad también amanece distinta cuando ella está aquí. Una sensación de recuerdo, o de promesa, hace que la capital la reciba como si aún fuese la niña que soñaba con escenarios que, entonces, se veían imposibles.
La artista, que este año se ha dedicado a recolectar logros y reconocimientos, volvió a su ciudad natal con un sold out que marca el final de su gira ‘preguntas a las 11:11’ en Latinoamérica. El venue que la recibió también fue soñado.
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En la noche del 29 de noviembre, las luces del Teatro Jorge Eliécer Gaitán encendieron sus luces como si conocieran a Taubert de toda la vida. La joven cantante, entre suspiros y gratitud, subió al escenario para reencontrarse con el lugar que le regaló sus primeras preguntas. Esas que marcaron el inicio de toda una historia y, las mismas que hacen que la despedida sea tan emotiva.
La artista cerró su leg por Latinoamérica en Bogotá Foto:Cortesía Universal Music
Volver a casa
Para Ela, volver a Bogotá siempre ha sido un acto casi sagrado. Sin importar cuántas ciudades haya conquistado ni cuántos escenarios la hayan aplaudido, pararse frente al público que la vio crecer es, en sus palabras, un vértigo distinto que combina orgullo, nostalgia y esa pequeña vocecita en su cabeza que la misma Ela llama “síndrome del impostor”.
“Para mí siempre va a ser una bendición, una alegría muy grande cerrar etapas en mi casa, en Bogotá”, confiesa. “Es de los momentos más emocionantes: lograr este tipo de cosas en la ciudad que me vio crecer y que me regaló los sueños, además”.
“Puerto Rico fue de los primeros países donde tuve la oportunidad de conocer de cerca a mis fans. Allí, unas ‘besties’ me hicieron el tour por San Juan. Llegamos a un punto en el que me dio el arrebato y dijimos ‘nada, tatúemonos las dos’. En la noche fuimos a un lugar y yo me hice dos mariposas y ella se hizo mi firma con una mariposa”, recuerda la artista.
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A pocos conciertos de cerrar el tour, Ela no puede terminar de contar los aprendizajes y reflexiones que se lleva de él. Para la artista, las respuestas no llegan en medio del ruido, sino en los silencios después de cada concierto y ‘Preguntas a las 11:11’ fue la compilación de ellos. Entre miradas, acentos y gritos, Ela se llevó una parte de cada ciudad que conoció.
“Me impresiona mucho la diversidad tan preciosa que hay en cada país”. México, España, Chile, Argentina: cada escenario fue distinto, pero todos compartían algo imposible de explicar sin haberlo sentido desde el escenario. “El público es muy diferente en el mejor de los sentidos, todos se emocionan, pero de una forma muy única de su cultura”.
La artista cerró su paso por Latinoamérica en Bogotá Foto:Cortesía Universal Music
Escuchar a Ela hablar de sus conciertos es como ver un álbum de postales vivas. “Lo que más me ha enseñado este tour es la belleza que hay en la diversidad… y que no importa de dónde somos, la música nos hace sentir uno solo”, recuerda.
Esa sensación de unidad se repetía cada noche, pero era afuera de los teatros donde Ela terminaba de comprenderla. “Me encanta quedarme un rato a escuchar sus anécdotas y aprender de ellos”, confiesa. “En el concierto se siente que somos lo mismo todos… y con tantas cosas pasando en el mundo, eso me hace muy feliz”.
Es en esa frase donde Ela entiende que no solo fue un tour de escenarios. Fue un tour de humanidad. Este cierre de la etapa latinoamericana también llega como el inicio de algo: de una nueva era y de un nuevo camino por otros lugares.
Después de recorrer la región, Ela Taubert se prepara para llegar a Estados Unidos. No es un territorio desconocido, de hecho, Nueva York, Los Ángeles y Miami son algunas de las ciudades donde su carrera ha tomado fuerza. Sin embargo, tampoco es un lugar predecible y, lejos de querer anticiparse, la cantante prefiere abrazar la incertidumbre.
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La fusión cultural que encontrará la ilusiona: públicos bilingües, latinos que también emigraron, fanáticos que la conocieron desde videos o TikToks y ahora podrán escucharla en vivo. “Sé que va a ser muy especial y muy diferente, pero vamos a divertirnos mucho”, asegura.
En el concierto se siente que somos lo mismo todos… y con tantas cosas pasando en el mundo, eso me hace muy feliz
Ela TaubertArtista bogotana
Las colaboraciones
Mientras habla, es evidente que Ela vive este nuevo tramo de la gira como un puente entre lo que fue y lo que viene. Y parte de esa transición también se refleja en las amistades y aprendizajes que ha hecho en el camino.
Quizás por eso, cuando se le pregunta por sus colaboraciones recientes —Joe Jonas, Jay Wheeler, Aitana y Morat— su rostro cambia. Se ilumina. Es como si mencionar sus nombres bastara para activar una mezcla de gratitud y orgullo.
“Yo no tengo muchas colaboraciones, pero las que tengo han sido,” dice, buscando la palabra precisa, “una experiencia muy visceral”.
Ela Taubert, cantante colombiana. Foto:Getty Images
Trabajar con artistas que admira desde siempre ha sido para Ela tanto un regalo como una escuela. Con Jay Wheeler, cuenta, vivió un sueño. Aitana se convirtió en una amiga que ahora lleva consigo “para siempre”.
Y cuando aparece Joe Jonas en la conversación, no puede evitar reír. “Ha sido de las mejores experiencias de mi vida. Lo amo con toda mi alma”, confiesa, casi ruborizada. “Es de esos amigos que se quedan en el corazón”.
Mientras Ela se prepara para cerrar su tour, augura un 2026 lleno de proyectos y mucha música. Su nuevo álbum, del cual ha dado algunas pistas con sus más recientes sencillos, lleva el título de respuestas. No responden a cada pregunta de su último trabajo: “realmente son respuestas que quería sacar de mi sistema”, concluye.
Marcela Guardo Maya – @MarcelaGuardo_
inemay@eltiempo.com
Redacción EL TIEMPO IMPRESO

















