La aplicación de un veto estatal al uso de celulares en las escuelas públicas de Nueva York reveló una dificultad inesperada entre los estudiantes: muchos adolescentes no saben leer relojes analógicos.
El fenómeno fue reportado por docentes y directivos que, tras retirar los teléfonos de las aulas, comenzaron a recibir constantes preguntas sobre la hora durante las clases.
“La frase constante es ‘Miss, ¿qué hora es?’”, relató Madi Mornhinweg, profesora de inglés en una escuela secundaria de Manhattan, en declaraciones a Gothamist.
Según explicó, la situación llegó a tal punto que tuvo que volver a enseñar conceptos básicos como identificar la manecilla grande y la pequeña para que los alumnos pudieran orientarse.
Docentes y administradores señalaron que la mayoría de las aulas solo cuentan con relojes analógicos, lo que dejó a los estudiantes sin una referencia clara del tiempo tras la prohibición de los smartphones.
“Es una habilidad mayor que no dominan en absoluto”, afirmó Tiana Millen, subdirectora de una escuela secundaria en Queens, quien aseguró que muchos jóvenes simplemente “no saben leer los relojes”.
Algunos estudiantes reconocieron que aprendieron a leer la hora en los primeros años de primaria, pero que dejaron de practicarlo con el paso del tiempo. “Se les olvidó porque nunca lo usaban; siempre sacaban el teléfono”, explicó Cheyenne Francis, estudiante de 14 años de Brooklyn, citada por Gothamist.
La prohibición de celulares en las escuelas públicas del estado entró en vigor el 4 de septiembre, al inicio del año escolar 2025-2026.
De acuerdo con profesores consultados por el New York Post, la medida ha tenido efectos positivos en la concentración en clase, la socialización durante los recreos y el tránsito por los pasillos, aunque también ha dejado al descubierto carencias en habilidades consideradas básicas.
Desde el sistema educativo oficial, las autoridades reconocieron el problema. Un portavoz de New York City Public Schools señaló que es fundamental que los estudiantes sepan leer tanto relojes analógicos como digitales, incluso en un entorno cada vez más dominado por la tecnología.
Según explicaron funcionarios escolares, los alumnos suelen aprender términos como “en punto”, “y media” o “menos cuarto” en los primeros años de primaria. Sin embargo, la falta de uso cotidiano habría provocado la pérdida de esta destreza con el avance de los dispositivos digitales.

















