Alex Honnold, escalador estadounidense de 40 años, volvió a quedar en el centro de la escena tras escalar sin arnés el Taipéi 101, en Taiwán. El desafío, transmitido en vivo por Netflix, reavivó el interés por un estudio médico realizado en 2016 que analizó su cerebro y reveló una respuesta inusual ante estímulos que suelen generar miedo.
El domingo 27 de enero de 2026, Alex Honnold escaló sin sogas ni equipos de protección el rascacielos Taipéi 101, una de las construcciones más emblemáticas de Taiwán. La hazaña, seguida en directo por millones de espectadores, combinó destreza técnica, riesgo extremo y un debate sobre los límites de este tipo de desafíos.
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Un antecedente clave: el estudio neurológico
La conducta de Honnold ya había despertado interés científico años atrás. En 2016, el escalador se sometió a una serie de estudios médicos liderados por James Purl y la neurocientífica Jane Joseph, quienes analizaron su cerebro mediante resonancias magnéticas para evaluar cómo respondía ante estímulos asociados al miedo.
¿Qué pasaba en su cerebro? Foto:iStock
Los resultados, publicados en el sitio ‘Nautilus’, indicaron que la amígdala de Honnold —estructura cerebral vinculada al procesamiento de las emociones— mostraba una activación ligeramente inferior a la habitual frente a imágenes consideradas aterradoras. Según el estudio, estímulos como la altura extrema, que suelen generar vértigo en la mayoría de las personas, no provocaban una respuesta significativa en su cerebro.
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El escalador estadounidense Alex Honnold se toma una selfie al llegar a la cima del rascacielos. Foto:EFE
Comparaciones y conclusiones del análisis
El análisis incluyó la comparación con otro hombre de la misma edad que también practicaba deportes extremos.
Mientras ambos observaban imágenes diseñadas para provocar reacciones emocionales intensas, los investigadores registraron una fuerte activación de la amígdala en el sujeto de control, mientras que la de Honnold permanecía prácticamente inactiva.
El escalador estadounidense Alex Honnold. Foto:EFE
Los especialistas señalaron que este funcionamiento podría estar relacionado con la interpretación y regulación distinta de las señales de peligro, posiblemente asociada a años de entrenamiento y a un alto nivel de autocontrol mental necesario para la toma de decisiones en situaciones límite.
La escalada del Taipéi 101
El Taipéi 101, de 101 pisos y cerca de 500 metros de altura, fue considerado el edificio más alto del mundo entre 2004 y 2010. Honnold completó la escalada en aproximadamente una hora y media, utilizando pequeñas estructuras metálicas como puntos de apoyo y sorteando salientes de la fachada.
“Había mucho viento, así que estaba tratando de equilibrarme bien y no caerme de la aguja”, explicó Honnold tras completar el ascenso. Desde la base del edificio, numerosos espectadores siguieron la travesía, que había sido reprogramada previamente debido a condiciones climáticas adversas.
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El desafío, titulado Skyscraper Live, concluyó con el escalador agradeciendo el apoyo del público. “Todos me deseaban lo mejor. Hizo que la experiencia se sintiera más festiva”, afirmó al llegar a la cima.
La Nación (Argentina) / GDA.
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nacion (GDA), y contó con la revisión de la periodista y un editor.

















