Argentina fue confirmada este viernes como parte de la misión Artemis II, el programa de la Nasa que marcará el regreso tripulado a la Luna. En ese marco, un equipo de alumnos y docentes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) trabaja en el desarrollo de un microsatélite que será desplegado durante la misión.
La noticia fue celebrada por los integrantes del proyecto, quienes compartieron sus sensaciones en una entrevista con ‘LN+’ ante un acontecimiento considerado histórico para el país y para la formación científica local.
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“Es algo único”, afirmaron de manera coincidente Federico, líder del proyecto, Franco, codirector, y Alejandro, decano de la FIUBA, al referirse a la oportunidad de integrar una misión espacial de alcance internacional.
Franco explicó el interés que genera la exploración lunar y el sentido del trabajo que encaran junto a sus compañeros. “Todos queremos ir a la Luna porque es el cuerpo celeste más próximo: algo que combina intriga con interés. Entonces, acercarse a la Luna tiene su mística”, señaló. En relación con el dispositivo que será enviado, precisó: “Se trata de un microsatélite. Es decir, un satélite compacto en su máxima expresión, cuyo desarrollo es implementar cierto tipo de tecnología en espacios más grandes y al mismo tiempo, menos exclusivos”. En ese sentido, añadió: “Nuestro trabajo apunta a facilitar los contextos que permitan la fabricación de esta electrónica”.
El dispositivo fue desarrollado por alumnos y docentes de Ingeniería de la UBA durante años. Foto:Captura de Pantalla YouTube: Todo Noticias
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Una misión compleja y una oportunidad estratégica
Fernando, otro de los responsables del proyecto, destacó la relevancia de la propuesta impulsada por la agencia espacial estadounidense. “Se trata de algo muy importante”, expresó, y se refirió a los plazos necesarios para concretarla: “La planificación de una misión así demanda, por lo menos, entre uno y dos años. Pero, al ser gratuita, no se puede desaprovechar”. También remarcó que Artemis II implica mayores exigencias técnicas: “Al ser una misión tripulada, se trata de algo más complejo, porque exige condiciones de seguridad más elevadas”.
Consultado sobre los motivos por los cuales Argentina fue seleccionada para integrar la misión, el líder del equipo compartió su visión. “Yo creo que nos convocaron por la facilidad de adaptarnos a las condiciones que hay. Nosotros no le decimos a la NASA, ‘denos más tiempo’. Para nada. Dormimos poco y nos matamos para lograr el objetivo», afirmó Fernando.
El microsatélite es compacto y permitirá probar tecnología argentina en el entorno lunar. Foto:Captura de Pantalla YouTube: Todo Noticias
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Un lugar destacado para la ciencia argentina
El decano de la FIUBA, Alejandro, también valoró el alcance del proyecto y su impacto a nivel internacional. “Solo cuatro países en el mundo hacen estas cosas. Por eso digo que Argentina tiene un lugar privilegiado”, sostuvo. Respecto al financiamiento, explicó que los recursos provienen del sector público y cumplen un rol clave en la formación académica: “vienen del Estado y nos sirven para motorizar la voluntad de todos los alumnos para que terminen sus estudios”.
Para dimensionar el logro institucional, agregó: “Otras universidades que hacen esto tienen hasta 10 veces un presupuesto mayor”. Y concluyó: “Somos el único país que logra este nivel de excelencia en la región”.
La Nación (Argentina) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación, y contó con la revisión de un periodista y un editor.

















