Un video grabado entre lágrimas, cifras y frustración terminó convirtiéndose en uno de los contenidos más vistos en redes sociales. En él, una ciudadana francesa relató el largo y costoso camino que recorrió para obtener una visa colombiana, luego de que su solicitud fuera negada en cinco ocasiones.
La historia, contada desde la experiencia personal, abrió una conversación más amplia sobre lo complejo que puede ser regularizar la situación migratoria en el país.
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La joven, conocida en redes como ‘la francesa paisa’, explicó que su proceso se desarrolló íntegramente bajo la normativa colombiana y que, pese a cumplir con lo que creía necesario, enfrentó negativas reiteradas.
Su caso se volvió viral al ponerle rostro humano a un trámite que, para muchos extranjeros, suele quedarse en formularios, pagos y resoluciones administrativas. “La mayoría de la gente no sabe lo difícil que es conseguir una visa colombiana”, expuso en redes.
Un proceso que no solo se mide en papeles
Detrás de cada solicitud rechazada hubo meses de espera, incertidumbre laboral y una presión emocional constante. Según contó, el peor escenario no era únicamente volver a empezar el trámite, sino “tener que volver a pedirla cinco veces, perder mi trabajo, entrar en deuda, que se acaben mis días de estancia legal en el país”, mientras la respuesta definitiva no llegaba.
El trámite de visa suele exigir varios intentos y pagos repetidos. Foto:IG @luna_csn
Durante ese tiempo, aseguró haber tenido que comunicarse de manera insistente con la Cancillería y enfrentar la angustia de no saber si podría permanecer en el país. La situación se volvió más crítica cuando, tras varias negativas, fue citada por las autoridades migratorias al haberse vencido su tiempo legal de estadía, un episodio que describió como uno de los más aterradores del proceso.
Aun así, la joven decidió quedarse y continuar el trámite. Migrar a Colombia, explicó, había sido un proyecto construido durante años y abandonarlo no era una opción, pese a las consecuencias económicas que empezaban a acumularse. “Colombia me salvó, no volví a llorar así desde el día que pisé mi tierrita”, explicó.
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El costo real de intentar quedarse en Colombia
Más allá del desgaste emocional, el proceso tuvo un impacto financiero considerable. La francesa detalló que solo el estudio de la visa, solicitado en varias ocasiones, superó el millón de pesos. A esto se sumaron el valor de la visa aprobada, la expedición de la cédula de extranjería, una multa impuesta durante el proceso y los gastos asociados a viajes, seguros y traslados.
En total, el monto ascendió a cerca de 9,8 millones de pesos colombianos, una cifra que la dejó endeudada, pero, según sus propias palabras, agradecida por haber logrado finalmente regularizar su situación.
La joven decidió hacer público un proceso que normalmente se vive en silencio. Foto:IG @luna_csn
¿Por qué pueden negar una visa colombiana?
De acuerdo con la normativa migratoria y la información oficial, una visa colombiana puede ser negada por múltiples razones. Entre las más frecuentes están: la presentación de documentos incompletos, vencidos o mal legalizados, errores en los formularios, traducciones no oficiales y la falta de claridad sobre el propósito del viaje.
También influyen la incapacidad para demostrar solvencia económica suficiente, inconsistencias entre la información aportada y los soportes, antecedentes migratorios desfavorables o la elección de una categoría de visa que no corresponde con la actividad que se pretende realizar en el país.
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La Cancillería, además, tiene la facultad discrecional de negar una solicitud cuando considera que no se cumplen los requisitos o existen razones de interés nacional.
Errores que se repiten en los trámites migratorios
Especialistas y guías oficiales coinciden en que muchos rechazos se originan en fallas evitables. Datos personales que no coinciden con el pasaporte, formularios mal diligenciados, fotografías que no cumplen los requisitos técnicos y pagos realizados fuera de los plazos establecidos suelen derivar en inadmisiones.
Otro punto clave es desconocer la situación migratoria al momento de aplicar. Solicitar una visa estando en condición irregular o con el tiempo de permanencia vencido puede cerrar la puerta al trámite y obligar a iniciar el proceso desde cero meses después.
El caso de la francesa no solo evidenció estas dificultades, sino que puso sobre la mesa una realidad que muchos extranjeros enfrentan en silencio. Pero, para ella lo valió “hoy en día por fin me dieron la visa, estoy en Colombia de manera legal y más feliz que nunca”.
Su historia, contada desde la experiencia y no desde el escritorio, mostró que detrás de cada visa aprobada suele haber un camino largo, costoso y emocionalmente exigente.
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MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















