Un reciente estudio publicado en la revista Environmental Research Letters advierte que incluso las estrategias avanzadas de intervención climática podrían no ser suficientes para asegurar el futuro de cultivos como las uvas para vino, el café y el cacao, pese a su importancia económica y social en diversas regiones del mundo.
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La investigación señala que estos cultivos, fundamentales para los medios de vida de millones de agricultores, son cada vez más vulnerables a los efectos del cambio climático. El aumento de las temperaturas y la modificación de los patrones de lluvia provocan grandes variaciones en los rendimientos de un año a otro, lo que impide a los productores confiar en la estabilidad de sus cosechas y pone en riesgo su producción.
La intervención climática podría no ser suficiente para asegurar el futuro de las uvas para vino. Foto:iStock
Geoingeniería solar bajo la lupa
El estudio se centró específicamente en la Inyección de Aerosoles Estratosféricos (SAI, por sus siglas en inglés), un método hipotético de geoingeniería solar que consiste en liberar partículas reflectantes en la estratosfera para enfriar la superficie de la Tierra, imitando los efectos de enfriamiento natural que se producen tras las erupciones volcánicas.
Los investigadores analizaron si esta técnica podría ayudar a estabilizar las condiciones de cultivo de uvas, café y cacao entre los años 2036 y 2045. Para ello, utilizaron simulaciones climáticas en 18 regiones clave de cultivo en Europa occidental, América del Sur y África occidental, y evaluaron la idoneidad de los cultivos con base en la temperatura, las precipitaciones, la humedad y el riesgo de enfermedades.
Aunque la aplicación de SAI logró reducir las temperaturas superficiales, el estudio determinó que no consiguió preservar de forma consistente las condiciones necesarias para el cultivo exitoso de estas especies. Solo seis de las 18 regiones analizadas mostraron una mejora fiable bajo los escenarios con SAI en comparación con un escenario sin esta intervención.
El café es un cultivo en riesgo por el cambio climático. Foto:iStock
Lluvias impredecibles y riesgos persistentes
Los resultados apuntan a que la imprevisibilidad de las lluvias y la humedad desempeñó un papel decisivo en la limitada eficacia de la técnica. Si bien la SAI podría reducir las temperaturas, no logró gestionar de manera confiable las inundaciones ni los niveles de humedad, lo que provocaría resultados inestables en los rendimientos de los cultivos y en los ingresos proyectados.
“Reducir la temperatura solo con SAI no es suficiente”, afirmó el coautor del estudio, el doctor Ariel Morrison. “Por ejemplo, las especies de cacao, aunque son más tolerantes a las altas temperaturas que el café y las uvas, son altamente susceptibles a las plagas y enfermedades causadas por una combinación de altas temperaturas, precipitaciones y humedad. La variabilidad climática natural tampoco puede ignorarse: conduce a una amplia gama de resultados bajo el mismo escenario de SAI que podrían afectar los medios de vida de los agricultores que cultivan cacao, café y uvas”.
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El estudio concluye que, aunque este tipo de intervención climática podría ofrecer un alivio temporal frente al aumento de las temperaturas en algunas regiones, no representa una solución garantizada para los desafíos que enfrenta la agricultura de estos cultivos considerados de alto valor.
“La intervención climática mediante SAI puede ofrecer un alivio temporal ante el aumento de las temperaturas en algunas regiones, pero no es una solución garantizada para los desafíos que enfrenta el cultivo de estos productos de alto valor. Las estrategias de adaptación ajustadas a las condiciones locales, la inversión en prácticas agrícolas resilientes y la cooperación global son esenciales para salvar estos cultivos y las comunidades que dependen de ellos”, añadió el doctor Morrison.
REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE
















