Esta semana, la Plataforma Nacional de Acción sobre Plásticos (NPAP Colombia) presentó un nuevo informe que reúne y analiza 81 estudios científicos y técnicos sobre alternativas compostables al plástico convencional. El propósito central: ofrecer información clara, verificable y adaptada al contexto nacional para que ciudadanía, industria y tomadores de decisión diferencien con precisión qué materiales son realmente sostenibles y bajo qué condiciones.
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Según el análisis, los bioplásticos compostables, el papel, el cartón, el aluminio, las fibras vegetales y la reincorporación de plásticos reciclados se consolidan como alternativas disponibles en el mercado para reducir el uso de plásticos tradicionales. Pero el informe insiste en una advertencia clave: no todas las alternativas funcionan igual ni pueden reemplazar de manera universal los plásticos de un solo uso que hoy están prohibidos.
Compostables: útiles, pero sólo en condiciones específicas
Los bioplásticos compostables —materiales elaborados a partir de maíz, yuca, caña, micelio o derivados de cáscaras de crustáceos— tienen la capacidad de degradarse adecuadamente en plantas de compostaje industrial y, en algunos casos, incluso en compostaje casero. Sin embargo, su desempeño depende totalmente de la infraestructura disponible y del manejo que se haga después del consumo.
El informe advierte que estos materiales solo cumplen su propósito cuando los empaques terminan muy contaminados con comida y pueden ser enviados a sistemas adecuados de compostaje. Si en cambio llegan a rellenos sanitarios, pierden todos sus beneficios ambientales e incluso pueden generar mayores emisiones de gases de efecto invernadero que un plástico convencional debido a la producción de metano durante su degradación.
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Envases de cartón recubiertos con material de algas. Foto:JUSTIN TALLIS. AFP
El documento también resalta el potencial de materiales obtenidos a partir de residuos agrícolas como bagazo de caña, fibras de fique, bambú, café o cáscaras de frutas. Aunque son alternativas prometedoras —por aprovechar desechos no comercializables de la agroindustria—, su presencia en el mercado aún está en etapa de crecimiento.
“Los bioplásticos compostables son una pieza del rompecabezas, pero no el rompecabezas completo”, concluye la NPAP en su análisis. Para que sean realmente efectivos, Colombia necesita avanzar simultáneamente en compostaje industrial, recolección diferenciada y educación ambiental.
Reciclaje mecánico: la vía más sostenible hoy
El informe reafirma que el reciclaje mecánico sigue siendo la estrategia más sostenible para enfrentar la contaminación por plásticos. Los plásticos convencionales usados en botellas, envases y empaques pueden reincorporarse varias veces a la economía siempre que los ciudadanos separen adecuadamente los residuos y el sistema de reciclaje funcione de manera eficiente.
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Además, la NPAP destaca el papel de la Ley 2232, que regula la eliminación gradual de plásticos de un solo uso, pero permite el uso de ciertos productos si están elaborados con 100% de material reciclado posconsumo nacional. Esta disposición ha impulsado que más empresas adopten la economía circular como una ruta de transformación productiva.
Para 2030, las empresas del país deberán reciclar el 30 % de los empaques que pongan en el mercado. Foto:Cortesía Uaesp
¿Qué tan reemplazables son los plásticos?
La NPAP responde varias preguntas frecuentes para evitar falsas expectativas. Una de las principales conclusiones es que ningún material compostable puede sustituir todos los plásticos en el mercado: existen limitaciones técnicas, especialmente en empaques de alimentos y líquidos. Tampoco es cierto que un producto compostable se degrade “en cualquier parte”; su descomposición depende estrictamente del sistema donde se procese.
El país debe fortalecer la infraestructura de compostaje y la educación ambiental. Foto:iStock
El mensaje central del informe es contundente: lo más sostenible hoy sigue siendo reducir, reusar y reciclar. Solo después deberían considerarse los bioplásticos, siempre que exista garantía de separación adecuada y tratamiento específico.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















