Lima se posiciona como un destino ideal para viajar en familia gracias a una oferta que combina historia, naturaleza, gastronomía reconocida y experiencias pensadas para todas las edades. La capital peruana invita a crear recuerdos a través de actividades que van desde paseos al aire libre hasta recorridos culturales y sabores emblemáticos del país.
Recorrido en bicicleta por el Malecón de Miraflores Foto:Cortesía PromPerú.
Una de las formas más entretenidas de explorar la ciudad es en bicicleta. Lima cuenta con una ruta costera que conecta los distritos de Miraflores y Barranco, un trayecto accesible y seguro que permite disfrutar del extenso malecón con vistas a los acantilados y al océano Pacífico.
A lo largo del recorrido, los visitantes pueden hacer paradas en puntos emblemáticos como el Parque Kennedy, el Parque del Amor, el centro comercial Larcomar, ubicado sobre un acantilado, el Puente de los Suspiros y el Museo Pedro de Osma.
La experiencia se complementa con visitas a heladerías artesanales en Barranco. Actualmente, distintos tour operadores ofrecen circuitos guiados para recorrer Lima de esta manera.
Entre los atractivos más visitados por familias se encuentra el Circuito Mágico del Agua, en el Parque de la Reserva. Este espacio cuenta con 13 fuentes ornamentales que combinan túneles interactivos y áreas lúdicas que suelen llamar la atención de niños y adultos.
Parque de La Reserva en Lima. Foto:Cortesía PromPerú.
Durante la noche, la Fuente de la Fantasía ofrece un espectáculo de luces, música y proyecciones que resaltan elementos icónicos de Perú, como su historia, danzas, gastronomía y diversidad cultural.
La gastronomía peruana, uno de los mayores orgullos del país por su reconocimiento internacional, también hace parte de la experiencia familiar. En Lima se pueden encontrar diversos tours gastronómicos que suelen iniciar en mercados locales para conocer los insumos tradicionales, y continúan en restaurantes donde chefs enseñan a preparar platos emblemáticos como el ceviche o la causa limeña, además de bebidas típicas como el pisco sour.
Para los más pequeños, la oferta incluye postres tradicionales como cremoladas elaboradas con frutas peruanas, entre ellas chirimoya y lúcuma, churros limeños, helados artesanales y visitas a espacios como el Chocomuseo, donde se explica el proceso de elaboración del chocolate.
La ciudad también tiene diversos sitios arqueológicos. Uno de los más emblemáticos es la Huaca Pucllana, un centro ceremonial y administrativo construido en adobe hace aproximadamente 1.800 años, ubicado en el distrito de Miraflores. El complejo incluye un museo y un parque de flora y fauna nativa, donde se pueden observar cultivos tradicionales como quinua y ají.
El ceviche es uno de los platos típicos de este destino. Foto:Cortesía PromPerú.
Otra opción destacada es el Santuario Arqueológico de Pachacamac, situado al sur de Lima. Durante más de 1.200 años, este lugar fue un importante centro de peregrinación prehispánico dedicado al dios Pachacamac.
En sus más de 465 hectáreas se conservan estructuras como el Templo del Sol, desde donde se obtienen vistas panorámicas del océano Pacífico y del valle de Lurín. Su museo moderno exhibe cerámicas, textiles y otros objetos que permiten comprender la vida y las creencias de las civilizaciones que habitaron la zona.
ANGIE RODRÍGUEZ – PERIODISTA DE VIAJAR – @ANGS0614
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