Un ciudadano canadiense de 33 años fue acusado por la justicia federal de Estados Unidos de hacerse pasar por piloto y empleado de aerolíneas para volar gratis durante al menos cuatro años. El caso, investigado por autoridades federales y revelado tras su arresto en Panamá, expone fallas en los sistemas de verificación del sector aéreo.
Dallas Pokornik, residente de Toronto, fue arrestado en Panamá y extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos de fraude electrónico en un tribunal federal de Hawái. La acusación sostiene que entre 2019 y 2023 obtuvo cientos de boletos gratuitos al presentarse falsamente como piloto o miembro activo de la tripulación de aerolíneas.
Según los documentos judiciales, Pokornik había trabajado previamente como auxiliar de vuelo en una aerolínea con sede en Toronto entre 2017 y 2019. Tras dejar ese empleo, habría utilizado credenciales fraudulentas para acceder a pasajes reservados para pilotos y tripulantes de otras tres aerolíneas estadounidenses.
Investigación federal y cargos en Hawái
La causa fue presentada en octubre pasado ante un tribunal federal de Hawái. Esta semana, tras su extradición, Pokornik se declaró inocente. De ser hallado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión y una multa de hasta 250.000 dólares.
La acusación no identifica públicamente a las aerolíneas afectadas, pero señala que tienen sedes en Honolulu, Chicago y Fort Worth, Texas. Hawaiian Airlines informó que no realiza comentarios sobre litigios en curso, mientras que United Airlines y American Airlines no respondieron a consultas de la prensa.
Cómo habría evitado los controles de las aerolíneas
Expertos del sector señalaron que las aerolíneas suelen verificar el estatus de los empleados mediante bases de datos compartidas. John Cox, piloto retirado y especialista en seguridad aérea, explicó que una posible falla habría sido que el sistema no reflejara que Pokornik ya no era un empleado activo.
Las aerolíneas permiten que pilotos y tripulantes viajen gratuitamente o con grandes descuentos en asientos de reserva cuando están disponibles. Este beneficio, conocido como «jump seat» o asiento auxiliar, está regulado y requiere autorización del capitán del vuelo.
Antecedentes y controles de seguridad
Los fiscales indicaron que Pokornik solicitó en algunas ocasiones viajar en el asiento plegable de la cabina, habitualmente reservado para pilotos fuera de servicio. No se precisó si efectivamente llegó a volar dentro de la cabina de mando.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y casos anteriores de suplantación de identidad, como el de Frank Abagnale, la industria aérea endureció los controles sobre el acceso a aeronaves y beneficios para empleados. El caso Pokornik vuelve a poner en foco los mecanismos de seguridad y verificación en el transporte aéreo.

















