Los gatos son famosos por su obsesión con la limpieza. Pasan gran parte del día acicalándose y, en esa rutina, la saliva cumple un papel clave para mantener el pelaje y la piel en buen estado.
En ese proceso entra en escena la lisozima, una enzima presente en la saliva felina que actúa como un agente antibacteriano suave. Su función principal es atacar ciertas bacterias, debilitando sus paredes celulares y limitando su capacidad de multiplicarse, de acuerdo con expertos de PubMed Central (PMC).
Gracias a la lisozima y a otras proteínas, cada lamido ayuda a que el gato se mantenga relativamente limpio y con menor riesgo de infecciones superficiales. La saliva también contiene enzimas digestivas que participan en la descomposición de los alimentos.
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El efecto protector de la lisozima se nota sobre todo en el propio animal Foto:Istock
Sin embargo, tener lisozima no vuelve a la saliva de los gatos “esterilizada”. En su boca habitan bacterias como Pasteurella multocida, que por lo general no les causa problemas a ellos, pero demuestra que su cavidad oral no está libre de microorganismos que pueden ser problemáticos para la salud humana.
El efecto protector de la lisozima se nota sobre todo en el propio animal: en pequeñas cantidades, contribuye a que la piel permanezca limpia y a que pequeñas lesiones cutáneas tengan menos probabilidades de infectarse.
Esto no significa que su saliva sea totalmente limpia. Foto:Istock
Cuando el lamido es excesivo, el resultado puede ser el contrario. La piel se irrita, la cicatrización se retrasa e incluso una herida puede empeorar, por lo que después de cirugías o lesiones importantes los veterinarios recomiendan evitar que el gato se lama de forma continua.
Según información compartida por el portal especializado en mascotas Paw Pits, la lisozima es un agente antibacteriano suave. Su función principal es atacar ciertas bacterias, debilitando sus paredes celulares y reduciendo su proliferación.
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La lisozima ayuda al cuidado del pelaje. Foto:Istock
Sin embargo, se advierte que aunque claramente es beneficioso que el felino se limpie, en exceso puede ser un síntoma de algún problema que tiene el animal: “Los gatos suelen pasar entre el 30 y el 50 % del día acicalándose”, afirma Pamela Perry, doctora en Medicina Veterinaria (DVM), residente de comportamiento animal en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell.
La doctora destaca que el estrés también puede ser un factor clave para el lamido excesivo, «Si se han descartado todos los problemas médicos, normalmente consideramos el acicalamiento excesivo como resultado de algún tipo de estrés en la vida de un gato», afirma la Dra. Perry.
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Jaider Felipe Vargas Morales
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















