La esterilización o castración de los gatos es un procedimiento recomendado por profesionales de la salud animal debido a sus múltiples beneficios.
De acuerdo con la veterinaria Virginia Vallejo, realizar esta intervención a partir de los seis meses de edad permite proteger la salud del felino, mejorar su comportamiento y reducir riesgos asociados a enfermedades hormonales. La práctica se recomienda tanto en hembras como en machos y puede realizarse en centros veterinarios mediante cirugía segura y controlada.
LEA TAMBIÉN
En el caso de las gatas, la especialista señala que la esterilización antes del primer celo es clave para disminuir la probabilidad de desarrollar tumores mamarios u otras patologías relacionadas con el sistema hormonal.
En los machos, la castración temprana también contribuye a prevenir enfermedades y a reducir conductas como el marcaje territorial o las fugas frecuentes.
La personalidad del gato no cambia; solo desaparecen conductas ligadas al celo. Foto:iStock
LEA TAMBIÉN

Prevención de enfermedades y reducción de riesgos
La evidencia médica indica que no esterilizar a los gatos a tiempo puede aumentar la aparición de enfermedades hormonodependientes. En las hembras, la incidencia de tumores mamarios es considerablemente mayor cuando la cirugía se realiza después del primer celo, y se ha determinado que el 85% de estos tumores suelen ser malignos. Por esta razón, los veterinarios recomiendan intervenir antes de los seis meses.
En los machos, la castración reduce la posibilidad de tumores testiculares y limita conductas de escape. Cuando los gatos salen en busca de hembras, suelen involucrarse en peleas con otros machos, lo que incrementa el riesgo de contraer enfermedades infecciosas como la leucemia felina y el SIDA de los gatos.
El sobrepeso tras la cirugía no es por la operación, sino por una dieta mal ajustada. Foto:Istock
LEA TAMBIÉN

Peso y comportamiento tras la esterilización
Uno de los mitos más frecuentes es que la esterilización provoca sobrepeso u obesidad. Según explica Vallejo, este cambio no está relacionado directamente con la cirugía, sino con la alimentación posterior. Tras la castración, el metabolismo del gato disminuye debido a que deja de gastar energía en la reproducción, por lo que es necesario ajustar el aporte calórico de su dieta.
Otro temor común es la alteración de la personalidad. La veterinaria aclara que la esterilización no modifica la esencia del carácter del animal, sino que elimina conductas asociadas al celo, las cuales responden a estímulos hormonales y no a su verdadera personalidad.
Ante cualquier inquietud adicional, los especialistas recomiendan consultar con un veterinario de confianza para recibir orientación personalizada y garantizar el bienestar del animal.
La Nación (Argentina) / GDA
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación, y contó con la revisión de un periodista y un editor.

















