La psicóloga clínica Paloma Carvajalino Suárez advirtió que la publicación constante de fotos y videos de niños en redes sociales, práctica conocida como “sharenting”, terminó asumido a una exposición digital temprana que puede afectar su autopercepción, su sentido de valía y su salud mental, por lo que pide tratar el tema como un asunto de cuidado emocional.
Carvajalino en entrevista con W Radio, explicó que el sharenting implica que la vida de los niños quede documentada desde muy pequeños en plataformas digitales, muchas veces sin que ellos tengan voz ni decisión sobre lo que se muestra. Esta exposición temprana, subrayó, impacta directamente la forma en que más adelante se percibirán a sí mismos y cómo construirán su identidad frente a los demás.
Según la especialista, cuando la imagen del menor circula de manera constante en internet, se envía un mensaje silencioso sobre “cuánto vale lo que se ve de él en pantalla”. Esa exposición traería posibles repercusiones en la salud mental si no se manejan límites claros alrededor de lo que se publica.
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También es fundamental respetar el ritmo de desarrollo del niño y su derecho a la intimidad. Foto:Istock
Por ello, insistió en que este no es un tema de “padres buenos o malos” ni un simple juicio moral, sino un asunto de salud mental y afectiva. Poner la discusión en ese plano, indicó, ayuda a que las familias tomen decisiones más conscientes sobre el impacto que puede tener cada publicación en el desarrollo emocional de los niños y niñas.
La psicóloga advirtió que, más allá del plano psicológico, existe un riesgo adicional: la posibilidad de que ese contenido llegue a manos de pedófilos o personas malintencionadas. Incluso cuando las imágenes no son sexualizadas, el solo hecho de mostrar de manera reiterada a los menores puede convertirlos en blanco de quienes buscan material para fines ilícitos.
Una de sus recomendaciones es evitar compartir imágenes constantemente. Foto:Istock
Ante este panorama, una de sus principales recomendaciones es establecer restricciones claras sobre qué se va a compartir de los niños. Esto implica revisar si realmente es necesario subir cada foto o video, pensar en quién podrá ver ese contenido y limitar al máximo la exposición pública de momentos íntimos o cotidianos de la infancia.
Carvajalino enfatizó que también es fundamental respetar el ritmo de desarrollo del niño y su derecho a la intimidad. En lugar de imponer prohibiciones tajantes sin explicación, planteó que lo adecuado es educar: “Hablar con ellos, según su edad, sobre lo que significa aparecer en redes y sobre las consecuencias de que su imagen quede disponible ante muchas personas”, afirmo la especialista.
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El control parental es importante para evitar que los niños accedan a sitios no deseados. Foto:Istock
Otra de sus recomendaciones es evitar compartir imágenes de forma constante. Convertir al menor en protagonista habitual de las publicaciones familiares puede normalizar una exposición permanente que, a largo plazo, le reste control sobre su propia imagen. Reducir la frecuencia y seleccionar mejor los contenidos se presenta como una medida básica de protección.
La especialista también llamó la atención sobre el uso de celulares por parte de los niños. Sugirió que los adultos conozcan qué aplicaciones representan mayor riesgo y, a partir de esa información, establezcan límites claros sobre su uso y sobre lo que se puede grabar, fotografiar y publicar.
Los chats virtuales que manejan algunos videojuegos abren la puerta a muchos peligros, de esta manera, concluyó que el control parental contribuye a un entorno digital más seguro y respetuoso con la intimidad y el bienestar emocional de los menores.
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Jaider Felipe Vargas Morales
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















