En un episodio del podcast “Parece fácil ser papá”, en el que el invitado, Rudy Tercero, exgerente de discotecas, conferencista y padre de tres hijas, cuenta cómo tuvo que cambiar de mentalidad para poner límites claros en casa y acompañar de forma más consciente la adolescencia de sus hijas.
Tercero relata que, tras años de trabajar en la vida nocturna, entendió que la permisividad con el alcohol en menores no es un juego ni un chiste. Por eso, una de sus reglas más firmes es no ofrecerles bebidas alcohólicas, ni “poquito” ni “para que aprendan”, sino protegerlos de una sustancia que puede afectar su desarrollo y exponerlos a riesgos innecesarios.
Rudy explica que la ingesta de parte de los jóvenes afecta dependiendo de la edad, relata que, “Sí o sí, es una etapa en la que van a salir de fiesta, es bueno, es sano, es parte del desarrollo y tienen que saber esto para cuidarse”.
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Añade que muchas veces los jóvenes toman estas tendencias como una manera de afrontar los problemas. Foto:Istock
Le da un consejo principal a los padres en el que explica: ”No le den de tomar a sus hijos cuando son menores de edad, no es chiste, tiene que ver con un tema del desarrollo, si alguien empieza entre los 12 y 16 años de edad tiene 40% más probabilidades de ser dependiente del alcohol“, enfatizando en que posiblemente genere una afectación.
Añade que muchas veces los jóvenes toman estas tendencias como una manera de afrontar los problemas o “la autoridad” de sus padres, sin notar que la ingesta los afecta en su desarrollo cerebral y personal.
El alcohol afecta la percepción y el desarrollo personal. Foto:Istock
El conferencista enfatiza en que una buena comunicación de parte de los padres de familia es primordial, explicando que hay que hacerle entender a los hijos los peligros de estos consumos, ”si tú hablas con ellos y les explicas no desde la ignorancia, sino desde las experiencias, les será más fácil entender”, relatando el como esa explicación le ha funcionado desde lo personal.
Otra herramienta que menciona es el uso responsable de la geolocalización: no como un mecanismo de control autoritario, sino como un recurso de seguridad y acompañamiento.
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El conferencista explica que una buena comunicación de parte de los padres de familia es primordial. Foto:Istock
Finalmente, insiste en que ser buen padre también implica aprender a decir “no”. Poner límites, sostenerlos y tolerar el enojo o la frustración de los hijos forma parte del cuidado. Proponiendo una paternidad presente y consciente.
Según la Secretaría de Educación, en el primer semestre del presente año en Bogotá, se presentaron 5.270 casos de jóvenes consumiendo sustancias psicoactivas dentro de los planteles educativos distritales, siendo el alcohol unos de los de principal consumo con un 11% de los casos.
La concientización sobre el consumo del alcohol, explicar las consecuencias y establecer acuerdos explícitos sobre horarios, compañía y lugares que frecuentan los adolescentes, ayuda a evitar una afectación neurológica y problemas generales a futuro.
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Jaider Felipe Vargas Morales
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















