Muchas personas prefieren utilizar remedios naturales y recetas caseras para el cuidado de su cuerpo. Una combinación que ha llamado la atención en el último tiempo es la de aceite de ricino y bicarbonato de sodio.
La mezcla entre ambas sustancias es usada para cuidar la salud de la cara y de toda la piel. Los ingredientes se pueden encontrar fácilmente en casa y sus precios suelen ser económicos.
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El aceite de ricino es un aceite vegetal hidratante extraído de las semillas de la planta del ricino con gran cantidad de vitamina E. Tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas que lo convierten en una gran opción para hidratar profundamente la piel.
Es usado en el mundo de la cosmética para reducir arrugas y líneas de expresión. En algunos casos, también puede utilizarse para estimular el crecimiento de cejas y pestañas.
Por su parte, el bicarbonato de sodio es un polvo blanco versátil que es empleado de distintas maneras. Algunos lo usan como antiácido para la acidez estomacal, otros como agente de limpieza, en la cocina como levadura o como desodorante para absorber malos olores.
Además de ser un producto ampliamente aplicado para las labores del hogar, también ayuda a exfoliar y regenerar la piel. Se cree que puede servir para eliminar células muertas, controlar la grasa y aclarar manchas. Sin embargo, se aconseja usarlo de manera diluida y no frecuentemente debido a su pH alcalino.
El aceite de ricino proviene de semillas de la planta ricinus communis. Foto:iStock
¿Cómo hacer una mascarilla facial?
Para realizar un tratamiento fácil con aceite de ricino y bicarbonato de sodio, hay que seguir una lista de pasos. Lo primero es mezclar ambas sustancias en un recipiente o tazón. La medida debe incluir más aceite de ricino que bicarbonato para evitar la agresividad de este último.
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Una vez ya esté lista la mezcla, será necesario aplicar una pequeña cantidad sobre el rostro seco y limpio. La piel debe ser masajeada por unos instantes y luego de dos minutos, se retira la mascarilla con abundante agua.
El tratamiento tiene como objetivo exfoliar y nutrir el cutis. Al terminar, la piel quedará sin impurezas e hidratada gracias a las propiedades del aceite de ricino.
También puede ser utilizado para suavizar zonas ásperas o resecas como codos o rodillas. En ese caso, la aplicación debe ser la misma.
De acuerdo con la Dra. Cynthia Cobb, experta en salud femenina, estética, cosmética y cuidado de la piel de la Universidad de Luisiana, el uso del bicarbonato no es recomendado para pieles secas, ya que puede causar irritación.
Sin embargo, gracias a sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias, puede aliviar los dolores producidos por el acné y reducir los brotes.
“Si las personas optan por usar bicarbonato de sodio para tratar el acné, lo mejor es no usarlo todos los días y emplear únicamente cantidades mínimas”, expresó en Medical News Today.
Como mascarilla o exfoliante, puede potencializar la limpieza de poros y eliminar células muertas. La experta advirtió que siempre debe ser acompañado con otra sustancia que genere hidratación en el cutis.
“El bicarbonato de sodio puede resecar la piel, por lo que se debe aplicar una crema hidratante inmediatamente después para ayudar a prevenir la sequedad y la sensación de tirantez”, señaló Medical News Today.
Es importante tener en cuenta que cada piel es diferente y la eficacia puede variar entre las personas. Si usted tiene la piel sensible, lo más aconsejable es primero consultar con un especialista antes de utilizar el tratamiento de aceite de ricino y bicarbonato.
Redacción Alcance Digital
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