La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos recomendó apagar o reiniciar el teléfono celular una vez por semana, una acción que dura apenas unos segundos y que, según especialistas, ayuda a interrumpir accesos no autorizados, disminuir riesgos de espionaje y mitigar ataques que dependen de sesiones abiertas.
La sugerencia, difundida el 4 de diciembre de 2025, responde al aumento de vulnerabilidades asociadas al uso continuo de dispositivos móviles y a la persistencia de procesos maliciosos que pueden operar sin ser detectados.
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Un teléfono móvil cada vez más expuesto
El celular se consolidó como un dispositivo central para actividades personales y laborales, desde comunicaciones y navegación web hasta compras, transacciones bancarias y gestión de datos. Esta concentración de funciones lo convirtió en un objetivo prioritario para actores maliciosos que buscan obtener información financiera, conversaciones privadas o patrones de uso.
El celular es un objetivo prioritario para actores maliciosos. Foto:iStock
La conexión permanente a redes móviles y wifi amplía los puntos de entrada para ataques, especialmente cuando los usuarios interactúan con enlaces o mensajes cuyo origen no puede verificarse. La exposición aumenta al abrir archivos de remitentes desconocidos o conceder permisos sin revisar las condiciones de uso de una aplicación. Estas acciones permiten que códigos maliciosos permanezcan activos sin generar alertas visibles.
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Analistas en ciberseguridad señalan que algunas intrusiones aprovechan la ejecución continua del sistema operativo para rastrear actividad, interceptar comunicaciones o modificar configuraciones internas. La ausencia de reinicios prolonga la ventana de explotación, en particular cuando el dispositivo no interrumpe su funcionamiento durante largos periodos.
Vulnerabilidades invisibles que aprovechan los atacantes
Aunque muchos usuarios asocian los riesgos a enlaces fraudulentos, los especialistas advierten que también existen amenazas vinculadas a fallas no reportadas a los fabricantes.
Estas vulnerabilidades pueden emplearse para instalar herramientas de vigilancia que registran pulsaciones, ubicación o contenido almacenado. Al no presentar señales externas, suelen pasar desapercibidas hasta que se observa un comportamiento anómalo en el rendimiento, la batería o el consumo de datos.
Evitar abrir mensajes o enlaces provenientes de remitentes desconocidos. Foto:iStock
La recomendación de la NSA y su impacto técnico
La NSA afirma que apagar o reiniciar el celular de forma periódica interrumpe procesos que permanecen activos por largos periodos. Esta práctica limita la efectividad de vulnerabilidades conocidas como “de día cero”, fallas aún no identificadas por los desarrolladores.
El reinicio borra memoria temporal, detiene procesos que no deberían seguir ejecutándose y rompe conexiones que solo existen mientras el dispositivo está encendido. Algunos tipos de malware dependen de estas conexiones persistentes y no logran restablecerse automáticamente tras un apagado completo. Esto complica la permanencia de programas espía que operan en segundo plano.
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Entre los efectos más relevantes se encuentran la interrupción de procesos sospechosos, la reducción del espionaje en tiempo real y el cierre de sesiones que podrían haberse mantenido activas más allá del uso legítimo. Expertos en análisis forense digital señalan que varios mecanismos de ocultamiento se vuelven menos efectivos cuando el dispositivo se apaga por completo.
El reinicio también permite recuperar la estabilidad del sistema operativo. Con el uso continuo, diversas aplicaciones permanecen abiertas y consumen memoria, lo que favorece que ciertos ataques se ejecuten sin generar señales evidentes. Al liberar recursos, disminuye la posibilidad de que software no autorizado aproveche la sobrecarga para operar sin ser detectado.
Esto debe saber. Foto:iStock
Buenas prácticas complementarias
- Evitar abrir mensajes o enlaces provenientes de remitentes desconocidos o cuyo destino no pueda verificarse.
- Revisar los permisos solicitados por las aplicaciones y deshabilitar aquellas que ya no se utilizan.
- Mantener actualizado el sistema operativo, ya que las actualizaciones incluyen parches que corrigen fallas recientes.
- Utilizar redes seguras para acceder a servicios bancarios o realizar compras, evitando conexiones públicas susceptibles de ser interceptadas.
- Activar métodos adicionales de autenticación, como la verificación en dos pasos, para reducir la posibilidad de accesos no autorizados incluso si un tercero obtiene una contraseña.
Portafolio.
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Portafolio, y contó con la revisión de la periodista y un editor.

















