El Gobierno de Estados Unidos deportó el miércoles a Zharik Daniela Buitrago Ortiz, una ciudadana colombiana de 21 años con ocho meses de embarazo que había ingresado al país en noviembre para solicitar asilo.
La medida se ejecutó mientras permanecía bajo custodia migratoria y pese a una petición judicial que advertía riesgos para su salud y la de su hijo por nacer.
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Buitrago Ortiz llegó a la frontera en Texas en noviembre junto a su madre y sus hermanos para iniciar el proceso de asilo. De acuerdo con Anthony Enriquez, vicepresidente de Litigio del Centro de Derechos Humanos Robert & Ethel Kennedy y abogado de la joven, la solicitud se presentó “porque le habían matado a su padre en Colombia”. Tras su ingreso, quedó detenida y posteriormente fue trasladada a una instalación en Louisiana.
Según el abogado, la entrevista de miedo creíble de la madre fue aprobada, lo que le permitió continuar su proceso en libertad. En contraste, la de Buitrago Ortiz fue rechazada, situación que mantuvo a la joven en detención durante el embarazo.
Llegó a la frontera en Texas en noviembre y pidió asilo junto a su madre y hermanos. Foto:iStock
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Acción judicial y traslado para la deportación
Antes de su expulsión, la defensa presentó una petición de habeas corpus en la que se afirmaba que la colombiana cursaba el octavo mes de gestación, atravesaba una emergencia médica y no estaba recibiendo atención adecuada. En el escrito se advirtió que un traslado aéreo implicaba un riesgo grave para su integridad y la del bebé, al tiempo que se mencionaban dolores en el ombligo y la espalda.
Pese a ello, Buitrago Ortiz fue embarcada en un vuelo comercial el miércoles. El itinerario incluyó un traslado desde Louisiana hasta Atlanta, Georgia, con posterior conexión hacia Colombia. La joven arribó al país en horas de la noche y logró comunicarse con su madre, según informó Enriquez.
Ese mismo día, el abogado presentó una demanda en una corte federal en Georgia para frenar la deportación. Aunque la jueza de distrito Sarah E. Geraghty concedió la moción, la orden se emitió después de que la joven hubiera salido del país. El documento judicial establece que “si la peticionaria aún no ha salido de Estados Unidos, se prohíbe a los demandados deportar a Buitrago Ortiz hasta el 30 de enero de 2026”.
El DHS negó riesgos de salud, mientras la defensa afirmó que madre e hijo reciben atención médica. Foto:istockphoto
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Postura del Departamento de Seguridad Nacional
En un comunicado, Tricia McLaughlin, subsecretaria para Asuntos Públicos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), señaló a CNN que Buitrago Ortiz es una “presunta miembro de la banda Tren de Aragua” y que “había ingresado ilegalmente a nuestro país, fue deportada y volvió a ingresar ilegalmente”, lo que constituye un delito bajo la legislación estadounidense.
La funcionaria agregó que “los casos de solicitud de asilo pendientes no otorgan estatus legal (en Estados Unidos) y se le concedió la salida voluntaria del país”. Además, sostuvo que “no existen registros” de problemas de salud previos a la deportación y que “la política de ICE exige que toda persona programada para ser deportada sea sometida a un examen médico. Ortiz no fue la excepción y abordó con éxito su vuelo de deportación”.
McLaughlin también afirmó que “las mujeres embarazadas reciben visitas prenatales periódicas, servicios de salud mental, apoyo nutricional y atención médica acorde con los estándares de la comunidad”.
Enriquez rechazó las acusaciones y aseguró que el Gobierno de EE.UU. no ha presentado pruebas que las respalden. Indicó que volvió a comunicarse con la joven tras su llegada a Colombia y que actualmente se encuentra recibiendo atención médica. Sobre el proceso a seguir, afirmó que “ahora lo más importante es la salud de Daniela y su bebé, y estamos trabajando para asegurar que ella esté bien de salud y que su bebé esté seguro en este momento”.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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