Un insólito episodio ocurrió en una playa de Filipinas cuando Andy McConnell, historiador británico de 73 años, se encontró cara a cara con uno de los animales marinos más venenosos del planeta.
El hecho sucedió mientras el turista nadaba en el océano y quedó registrado en un video que él mismo grabó, en el que se observa cómo toma al pequeño pulpo sin advertir el peligro.
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El animal en cuestión es el pulpo de anillos azules, una especie reconocida por las marcas brillantes que aparecen en su piel únicamente cuando se siente amenazada. Estas señales visuales alertan que el molusco está a punto de liberar una potente toxina capaz de provocar parálisis y la muerte en humanos.
“Estos anillos son ciertamente muy hermosos y llamativos. Sin embargo, solo se exhiben cuando el pulpo está a punto de liberar su veneno mortal”, advirtieron especialistas del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS), entidad referente en el estudio de esta especie.
El encuentro fue grabado en video y difundido en redes sociales sin conocer el riesgo letal. Foto:Instagram: @decanterman
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Un video viral y reacciones de alarma en redes sociales
En la grabación, McConnell se muestra sorprendido mientras sujeta con cuidado al pulpo, atrapándolo brevemente cada vez que intenta alejarse nadando. «Nunca había visto algo así», expresó el turista durante el registro. El encuentro no tuvo consecuencias graves, ya que el animal no liberó toxinas durante la manipulación.
Las imágenes fueron compartidas posteriormente en el Instagram del viajero y generaron múltiples reacciones entre los usuarios. Uno de los comentarios más destacados señalaba: «En nombre de todos los australianos, puedo decir que este es uno de los videos más aterradores de la historia».
El pulpo de anillos azules habita principalmente en los arrecifes de coral de las regiones costeras de los océanos Pacífico e Índico. A pesar de su pequeño tamaño, es considerado uno de los cefalópodos más peligrosos del mundo.
Según información del AIMS, en las glándulas salivales de esta especie residen bacterias que producen tetrodotoxina, un compuesto químico de acción extremadamente rápida. Esta sustancia actúa bloqueando la transmisión nerviosa, lo que provoca una parálisis progresiva en la víctima.
Especialistas de la Biblioteca Nacional de Medicina de Australia señalan que la toxina afecta únicamente a los músculos voluntarios, manteniendo a la persona consciente pero sin capacidad de movimiento. De acuerdo con estos expertos, la tetrodotoxina es mil veces más letal para los humanos que el cianuro, y numerosos casos han estado cerca de terminar en tragedia por su efecto.
O Globo (Brasil) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo, y contó con la revisión de un periodista y un editor.

















