“Sabemos exactamente cómo termina desde hace seis o siete años”, son las palabras de los hermanos Duffer, creadores y directores detrás del éxito mundial ‘Stranger Things’, que estrenará el segundo volumen de la última temporada el jueves 25 de diciembre, a las 8 p. m. en Netflix.
Matt Duffer es quien lo dice casi con pudor, con la convicción de que una historia solo puede cerrar bien cuando su destino ha sido pensado desde su nacimiento.
En un encuentro con la prensa, donde EL TIEMPO estuvo presente, Matt confesó que, de toda la enorme producción de la quinta temporada, lo más difícil fue asegurar que cada actor filmara su última escena el mismo día que cerraba su participación, con el fin de capturar una emoción genuina. “Esos últimos 35-40 minutos del episodio final son nosotros diciendo adiós, sin actuar. Realmente fue real”, dijo.
Su hermano Ross añadió que los últimos cuarenta minutos estaban definidos casi línea por línea desde los primeros años. “Nunca sentimos la necesidad de cambiarlos”, explicó. Para ellos, el cierre de Stranger Things debía producir una mezcla entre nostalgia, dolor, alivio y un eco duradero en quienes la han seguido durante años.
La temporada final, en palabras de sus creadores, ha sido la producción más grande, costosa y compleja que han hecho. Matt y Ross confesaron que hubo rodajes que se sintieron como filmar una película completa. El episodio final, de casi dos horas, que los fans tanto anhelan, será una despedida en forma de largometraje.
‘Stranger Things’, temporada final. Foto:Netflix
Y si bien el primer volumen rompió expectativas con 59,6 millones de reproducciones durante el fin de semana de estreno, los fans anhelaban ver al elenco de regreso tras tres años de espera. Entre ellos, Noah Schnapp, que interpreta a Will Byers, se ha convertido en la voz más emocional del cierre. El joven actor dijo que “la audiencia va a derramar más de una lágrima”. Schnapp también comentó que la lectura del guion final lo unió a sus compañeros en un llanto compartido, episodio que ahora reposa en el canal de YouTube de la serie: “Es como si todos hubiéramos entendido simultáneamente que estábamos poniendo punto final a un capítulo vital de nuestras vidas”, explicó el actor de 21 años de edad.
Reveló además que el elenco no verá el último episodio antes que el público. “Es una decisión que parece poética, ya que experimentaremos el final junto a los espectadores, para compartir todos juntos ese último viaje, en un último latido colectivo”, exclamó.
Maya Hawke (Robin), por su parte, enfatiza sobre el tamaño del proyecto: “Estuvimos haciendo ocho películas”. Y no exagera, ya que el rodaje se extendió durante un año entero. “Esta última temporada no solo exigió más acción, sino más verdad, más despedida, más humanidad. Y en el set se respiraba esa sensación constante de que cada escena podía ser la última para cada uno de nuestros personajes”, explicó la actriz de 27 años.
David Harbour, que tiene el papel de Hopper, quien se volvió figura paterna incluso para los propios espectadores, considera que el episodio final es “el mejor que han hecho”. No tanto por la espectacularidad, “sino por la honestidad con la que cierra un ciclo. Este es el momento en el que aterrizamos el avión”, dijo, con una mezcla de orgullo y alivio.
Finn Wolfhard (Mike) en la serie admitió que temía que la temporada final “ iba a ser como Game of Thrones, que fue destruida sin piedad”, confesó. Según él, la quinta temporada es “la más grande en emociones, en escala, en riesgos, en todo”.
Los Duffer, además, han insistido en que esta despedida es definitiva para los personajes principales. “Puede que Stranger Things continúe, quizás con otros tiempos, otras exploraciones, otras historias paralelas. Pero Hawkins, tal como lo conocimos, llega a su desenlace natural. No habrá extensiones artificiales. No habrá reencuentros forzados”, dice Matt Duffer.
Los hermanos Duffer lo han dicho con calma: “Este es el final que debía ser contado”. Ahora la historia le pertenece al mundo que los acompañó durante diez años y tendrá su final el 31 de diciembre.
Mario Amaya – Especial para EL TIEMPO – Hollywood, California

















