Leonor Espinosa en 2022 fue escogida como la mejor cocinera del mundo por el trabajo que ha desarrollado en Leo, su laboratorio gastronómico personal en que ha fusionado diferentes indgredientes de varias regiones colombianas. Ahora, quien ha abierto campo a chefs y cocineros colombianos en el panorama internacional, ha sido designada como cabeza de la lista de Cámara de Representantes en Bogotá, por el partido liberal.
En entrevista, Espinosa contó a EL TIEMPO sobre las propuestas que piensa llevar al mundo político, si piensa o no dejar a un lado las cocinas, cómo será para ella incursionar en un cargo público y demás detalles sobre esta etapa de su vida.
¿Cómo ha sido conocer Colombia desde las cocinas y llevar esa experiencia a la política?
Llevo casi dos décadas trabajando por el país desde la cocina, las comunidades y proyectos que transforman vidas. Durante estas dos décadas hice política sin ocupar un cargo público. Fortalecí oficios, impulsé economías locales, formé jóvenes, acompañé procesos liderados por mujeres, articulé sectores, generé empleo y representé a Colombia en el exterior.
Si ya hacía un trabajo político fuerte en comunidades, ¿por qué ahora apostar a un cargo público? ¿Qué la atrae de ser representante a la Cámara?
Como chef y empresaria he aprendido que la creatividad, el trabajo y la alimentación pueden transformar vidas. En el Congreso quiero convertir esa experiencia en políticas que dignifiquen ese esfuerzo, que fortalezcan la gastronomía y la cultura como motores económicos y que garanticen una alimentación sostenible para Bogotá. Conozco cómo vive la gente, conozco los retos y quiero convertir ese conocimiento en soluciones reales.
Ha recibido reconocimientos, como el Basque Culinary World Prize por su impacto en la sociedad. Foto:Cortesía Leo
¿Qué le hace falta a Colombia en cuanto al reconocimiento de la alimentación, las cocinas y el campo?
Hay una gran deficiencia en la cadena productiva. Si Colombia desarrollara mejor su primer eslabón, la participación de la gastronomía y el turismo en el PIB sería mucho mayor.
¿Por qué escoger el Partido Liberal y no otros?
El partido es un medio. No vengo de la política y me pareció interesante que el Partido Liberal me diera esta oportunidad. No estamos hablando del pasado o del presente del partido, sino de nuevas caras que puedan aportar al desarrollo del país.
¿El partido la buscó a usted?
Sí. Como todos los partidos, buscan personas con liderazgo y capacidad para participar en decisiones públicas. Hoy todos los partidos están buscando gente que entienda el trabajo real de la gente y que pueda convertir ideas en oportunidades.
¿Cómo será Leonor cocinera y Leonor política? ¿Habrá pausa?
No habrá pausa. Estoy aquí en mi restaurante desde esta mañana revisando procesos y dejando platos nuevos para 2026. El liderazgo también es trabajar en equipo. Tengo un equipo sólido en todas las áreas, con jefaturas responsables. Aunque no pueda mantener una relación laboral directa si soy electa, este restaurante es mío y seguiré siendo responsable creativamente. Mi trabajo en Leo continuará desde el amor por la gastronomía y por los recursos biodiversos del país.
Desde esa visión creativa, ¿qué aportes cree que puede hacer en la política?
Quiero aportar a una Bogotá que mire a la biodiversidad como fortaleza y no como discurso. La comida, el arte y la cultura no son adornos, son economía, bienestar y desarrollo. Sé construir equipos, escuchar e impulsar transformaciones reales. Este no es un salto a la política, es la continuidad de un trabajo que llevo haciendo desde hace dos décadas, especialmente desde mi Fundación FUNLEO y desde Leo.
Para quienes no conocen la fundación, ¿qué es FUNLEO?
Es una fundación que creé en 2007 y que trabaja por el bienestar de comunidades vulnerables. Hemos desarrollado cerca de 140 o 150 laboratorios en el territorio para fortalecer el patrimonio gastronómico, desarrollar productos, promover buena alimentación y nutrición. También hemos trabajado con jóvenes en agricultura sostenible, alianzas con pequeños productores y cocineros, con cerca de 90 alianzas. Tenemos dos proyectos maravillosos: el Centro de Gastronomía de Coquí-Chocó, que sigue vigente, y un proyecto con la Gobernación de Sucre para promover ese departamento como destino gastronómico.
El Congreso exige debate, legislación y conocimiento técnico. ¿Cómo se prepara para ese cambio?
Es un paso de una plataforma a otra. Lo primero es esperar a ser electa. Por ahora estoy trabajando en fortalecer lazos con la gente que cree en mí y desarrollando una campaña creativa. Sigo viniendo al restaurante, seguimos trabajando hasta el 12 de enero y combinaré mis responsabilidades con la campaña.
En enero llegó a los 60 años y su discurso culinario le ha dado la vuelta al mundo Foto:Pablo Salgado
¿Cómo ha sido el acompañamiento del Partido Liberal en este proceso?
El apoyo ha sido total. Estoy trabajando muy de la mano con María Paz, candidata al Senado, con quien comparto muchas ideas. Ella lidera procesos culturales y su lema es “el camino es la cultura”, así que trabajamos juntas. El apoyo ha sido incondicional.
¿Cuáles serán los próximos pasos y paradas en su campaña?
El gran esfuerzo será en Bogotá. Mi proceso se compone de liderazgo, de ser una figura fresca y joven en términos políticos. Habrá un trabajo profundo hasta final de año y luego, desde enero, comienza oficialmente la carrera.
¿Esta incursión en la política tiene que ver también con abrir puertas que a usted le costó abrir en la cocina?
Colombia tiene las puertas abiertas en el exterior, pero los cocineros no somos el único actor de la cadena gastronómica. Se requiere una buena política pública, que es donde quiero trabajar. Quiero fortalecer la conexión entre el primer eslabón de la cadena productiva —el campo—, el consumidor, el cocinero y la academia. Ese será mi foco.
María Jimena Delgado Díaz
Periodista de Cultura
@Mariajimena_delgadod














