Según un artículo de Deutsche Welle sobre un estudio publicado en The Planetary Science Journal, una extraña figura en la superficie helada de Europa, una de las lunas de Júpiter, volvió a captar la atención de los científicos de la Nasa.
Se trata de una formación con brazos irregulares y oscuros que se extienden desde un punto central y que, vista desde arriba, recuerda a una araña congelada. La imagen fue tomada en los años noventa por la sonda Galileo, pero durante mucho tiempo quedó archivada sin una explicación clara. Hoy, ese viejo registro volvió al centro del debate científico.
Damhán Alla
La formación se encuentra dentro de un cráter conocido como Manannán y fue bautizada como Damhán Alla, un nombre de origen irlandés que puede traducirse como “araña” o “demonio de la pared”. Más allá del apodo, lo que intriga a los investigadores es cómo pudo formarse una estructura tan compleja en una superficie que, a simple vista, parece rígida, helada y sin actividad.
Un nuevo estudio retomó las imágenes originales de Galileo y propuso un escenario para explicar su origen. La hipótesis parte de un evento violento: un impacto sobre la superficie de Europa que habría fracturado la gruesa capa de hielo. Los científicos dicen que esa ruptura permitió que agua salada proveniente del interior de la luna ascendiera momentáneamente. Al entrar en contacto con el ambiente extremadamente frío de la superficie, el líquido se habría congelado casi de inmediato, dejando como rastro ese patrón ramificado que hoy se observa.
Para respaldar esta idea, el equipo buscó ejemplos comparables en la Tierra. Encontraron un fenómeno conocido como “estrellas lacustres”, que aparece en lagos congelados cuando el agua que está debajo logra filtrarse hacia la superficie a través de pequeñas grietas. Al expandirse bajo la nieve y volver a congelarse, el agua forma dibujos radiales muy similares a los observados en Europa, aunque a una escala mucho menor.
Europa es un mundo cubierto por kilómetros de hielo, pero desde hace años los científicos sospechan que bajo esa capa existe un océano de agua líquida, mantenido en estado fluido por el calor interno generado por la intensa interacción gravitacional con Júpiter. Si esa agua puede, en ciertos momentos, acercarse a la superficie o interactuar con el hielo exterior, entonces estructuras como Damhán Alla podrían ser una ventana directa a esos procesos ocultos.
Los experimentos
El estudio también incluyó simulaciones por computadora y experimentos en laboratorio para recrear las condiciones necesarias para que el agua salada genere estructuras de ese tipo al congelarse. Los resultados apoyan la idea de que el patrón observado no es producto del azar ni de simples procesos superficiales, sino de una interacción entre el hielo y materiales provenientes del interior.
Este hallazgo cobra aún más relevancia en este momento, pues la NASA prepara una misión dedicada exclusivamente a estudiar esta luna con instrumentos mucho más avanzados que los de la era Galileo. El objetivo es analizar su superficie, su composición y su estructura interna con gran nivel de detalle.
Este estudio fue liderado por la profesora McKeown, de Churchtown, Irlanda. En el equipo también participaron otros científicos irlandeses, quienes le dieron el nombre «araña», pero en su idioma.
Actualmente, estudiar a esta luna de Júpiter, «Europa», depende aún de la sonda Galileo. Pero se espera que para el 2030, con la misión de la NASA «Europa Clipper», se pueda entrar en órbita de este planeta y buscar indicios de agua líquida bajo el hielo y la superficie de Europa.
El propósito de esta misión es determinar si Europa reúne las condiciones necesarias para albergar entornos potencialmente habitables. El agua líquida es un ingrediente central en esa búsqueda, y cada indicio de su presencia, incluso congelado en forma de una extraña “araña”, refuerza la idea de que podría esconderse un mundo mucho más activo.

















