Diciembre es una de las épocas más esperadas del año, ideal para compartir con la familia y los amigos y disfrutar de momentos memorables. Los aromas de platos tradicionales, como los buñuelos, la natilla, los tamales, el ajíaco santafereño, la lechona, el pavo o el pernil, llenan los hogares colombianos.
Los aromas de platos tradicionales, como los buñuelos y la natilla, llenan los hogares colombianos. Foto:Istock
En medio de estas celebraciones, el vino es un aliado frecuente en las fiestas decembrinas. En Colombia, el gusto por esta bebida ha crecido de manera constante gracias a su versatilidad para acompañar diferentes comidas, su presencia en múltiples ocasiones y la democratización del mercado, con vinos de distintos orígenes, buena calidad y precios accesibles.
En esa exploración, Portugal, país con larga tradición vitivinícola y el mayor consumo per cápita del mundo (61,1 litros anuales, según la Organización Internacional de la Viña y el Vino, OIV), se ha convertido en una opción destacada por producir vinos auténticos, ligeros y accesibles al bolsillo, como el Pinta Negra.
Desde hace un tiempo, la sommelier colombiana Catalina Rúgeles señala que diversos supermercados han facilitado y diversificado las opciones disponibles, lo que ha permitido que más consumidores se acerquen al vino. “Colombia no es productor, pero sí está abierto a consumir e indagar qué opciones hay en el supermercado para probar vinos de diversas partes del mundo. De Europa nos llegan vinos de España y Portugal que tienen muy buena relación calidad-precio”, explica.
Se estima que existen más de 10.000 variedades de uva en todo el mundo. Foto:iStock
Cómo elegir un vino
Según Rúgeles, siempre hay un vino que armoniza con cada plato, desde la lechona o el lomo de cerdo con salsa de ciruelas hasta preparaciones más ligeras como ensaladas con frutas, pavo al horno o empanadas navideñas.
Por su parte, MGWines Group, grupo bodeguero español de tradición familiar, recomienda que la elección del vino se base en los sabores del plato: para preparaciones de sabor intenso, lo ideal es optar por vinos tintos; mientras que, para sabores más suaves, se sugieren vinos blancos, rosados o tintos jóvenes.
La sommelier indica que los vinos blancos suelen ser jóvenes, frescos y con toques de acidez. Por estas características, pueden maridar con buñuelos, empanadas, carimañolas y arepa de huevo. Los vinos tintos jóvenes, por otro lado, acompañan bien empanadas de carne o un lomo de cerdo con salsa de ciruelas.
Rúgeles recomienda acercarse al mundo del vino probando y arriesgándose a descubrir nuevas marcas y sabores. Cada botella, añade, incluye información clave sobre sus características, la temperatura ideal de servicio y la forma adecuada de disfrute.
Blancos o tintos según el clima
Aunque en países con estaciones los vinos blancos se asocian al verano y los tintos al invierno, en Colombia esta lógica se adapta al clima y al momento del día. Los blancos funcionan mejor en zonas cálidas o reuniones diurnas, gracias a su frescura natural, mientras que los tintos se disfrutan más en noches frescas o en regiones frías, cuando su cuerpo y calidez resultan más acogedores.
La temperatura de servicio es esencial para aprovechar el potencial del vino. Foto:iStock
La temperatura de servicio es esencial para aprovechar todo su potencial. Los vinos blancos deben servirse entre 7°C y 9°C para mantener su vivacidad y carácter refrescante. Los tintos jóvenes, como el Pinta Negra, alcanzan su mejor expresión entre 14°C y 16°C, donde sus aromas y textura se abren sin perder equilibrio.
En celebraciones largas o al aire libre, se recomienda usar hieleras o mantener las botellas a la sombra para conservar la frescura y asegurar que cada copa mantenga su carácter original, concluye la experta.
ANGIE RODRÍGUEZ – REDACCIÓN VIDA DE HOY – @ANGS0614
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