La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha acotado la polémica por el aterrizaje de un avión Lockheed Martin C-130J Super Hércules procedente de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca el fin de semana. La mandataria ha justificado la presencia de la aeronave militar estadounidense en suelo mexicano en su conferencia matutina de este lunes asegurando que respondía a la formación prevista para un equipo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Omar García Harfuch, una actividad que ha sido permitida por la Secretaría de la Defensa Nacional. “Fue una autorización que se dio desde octubre del año pasado y tenía que ver con un asunto de capacitación”, ha dicho después de que el tema encendiera las alertas a raíz de las amenazas que el Gobierno de Donald Trump ha lanzado sobre una posible intervención en México bajo el argumento del combate a los carteles del narcotráfico, clasificados como terroristas.
La exigencia de autorización del Senado para la llegada de elementos militares de EEUU a territorio mexicano ha sido descartada por la mandataria, quien ha sostenido que en estos casos no es necesario el aval de la Cámara alta. “No tendría por qué haber consultado, no venían tropas de Estados Unidos, ni mucho menos”, ha zanjado después de que usuarios de redes sociales reportaran que una aeronave militar de EEUU aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca. El Gabinete de Seguridad informó la noche del domingo que la presencia de la aeronave militar estadounidense “obedece a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas, relacionado con actividades de capacitación”.

















