Entre hace unos 50.000 y 38.000 años, Europa fue escenario de una de las transiciones más decisivas de la historia humana: la llegada de los humanos anatómicamente modernos y la desaparición progresiva de los neandertales. Un nuevo estudio de la Universidad de Colonia propone una mirada distinta a este proceso mediante un modelo numérico que simula, por primera vez, posibles encuentros entre ambos grupos en la península ibérica durante el Paleolítico.
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La investigación, titulada “Caminos en la encrucijada ibérica: modelado dinámico de la transición del Paleolítico Medio al Superior”, fue liderada por la profesora Yaping Shao, del Instituto de Geofísica y Meteorología, y publicada en la revista PLOS One.
El objetivo central del estudio fue analizar la dinámica de asentamiento, movimiento e interacción potencial entre neandertales y humanos modernos en un periodo marcado por grandes cambios climáticos. Para ello, el equipo desarrolló un modelo de simulación que integra variables climáticas, demográficas y culturales, permitiendo explorar distintos escenarios históricos.
Un modelo dinámico para explorar el pasado
A diferencia de los métodos arqueológicos o genéticos tradicionales, el modelo utilizado permite simular una amplia variedad de situaciones posibles. Tiene en cuenta las fluctuaciones climáticas dominantes del periodo y reproduce el tamaño de las poblaciones, su conectividad y las probabilidades de interacción entre ambos grupos humanos.
“Al vincular clima, demografía y cultura, nuestro modelo dinámico ofrece un marco explicativo más amplio que puede utilizarse para interpretar mejor los datos arqueológicos y genómicos”, afirma el profesor Weniger.
Durante la transición del Paleolítico Medio al Superior, las poblaciones neandertales en Europa —especialmente en la península ibérica— experimentaron un declive constante que culminó en su extinción. En paralelo, los humanos modernos se expandieron por el continente. Este proceso coincidió con fuertes fluctuaciones climáticas, caracterizadas por fases rápidas de calentamiento y periodos más largos de enfriamiento, conocidos como eventos Dansgaard–Oeschger, interrumpidos ocasionalmente por fases de frío extremo asociadas a los eventos Heinrich.
Pareja de neandertales. Foto:José Antonio Peñas (SINC)
¿Hubo encuentros y mezcla entre especies?
El momento exacto de la extinción de los neandertales y de la llegada de los humanos modernos sigue siendo incierto. Por ello, los investigadores no descartan que se hayan producido encuentros entre ambos grupos. Análisis genéticos previos sugieren que hubo mezcla en Europa oriental durante las primeras migraciones de humanos modernos. En la península ibérica, esta posibilidad no ha sido demostrada, en parte por las incertidumbres en las dataciones arqueológicas.
El modelo permitió evaluar distintos escenarios: desde una extinción temprana de los neandertales, pasando por poblaciones pequeñas con alto riesgo de desaparición, hasta una supervivencia prolongada que habría permitido la mezcla. “Las ejecuciones repetidas del modelo con diferentes parámetros permiten evaluar la plausibilidad de distintos escenarios”, explica la profesora Shao. “En la mayoría de las simulaciones, sin embargo, los dos grupos no llegaron a encontrarse”.
En los casos en que las poblaciones lograron mantenerse estables durante más tiempo, el modelo muestra que la mezcla fue posible, aunque con una probabilidad baja. Solo en alrededor del 1 % de las simulaciones finales se detectaron pequeñas proporciones —entre el 2 % y el 6 %— de poblaciones con genes de ambos grupos. Según el estudio, este cruce habría sido más probable en el noroeste de la península ibérica, una región a la que los humanos modernos podrían haber llegado antes de que colapsaran completamente las poblaciones neandertales.
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Los autores subrayan que, en todos los escenarios, las poblaciones resultaron altamente sensibles a las fluctuaciones climáticas, lo que refuerza la idea de que el clima desempeñó un papel clave en el destino de ambas especies.
De cara al futuro, el equipo planea perfeccionar el modelo incorporando también a los animales que servían como presas y datos de vegetación derivados de variables climáticas y geográficas. Además, exploran el uso de algoritmos especializados de aprendizaje automático para mejorar las simulaciones.
REDACCIÓN CIENCIA

















