Reconstrucción del ataque: Así fue la misión de Estados Unidos en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro

El ataque comenzó unos minutos después de la una de la madrugada, cuando casi toda Venezuela dormía. Varios comandos del […]

EL PAÍS

El ataque comenzó unos minutos después de la una de la madrugada, cuando casi toda Venezuela dormía. Varios comandos del ejército de los Estados Unidos lanzaron una operación relámpago para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, acusados de narcoterrorismo. Ambos fueron trasladados fuera del país, según confirmó el presidente Donald Trump un par de horas después de que las primeras bombas empezaran a detonar sobre varias instalaciones militares del país caribeño.

La operación, bautizada Operación Resolución Absoluta, llevaba cuatro días planificada. “Fue discreta, precisa, se llevó a cabo durante las horas más oscuras del 2 de enero, y fue la culminación de meses de planificación y ensayos”, ha explicado en una comparecencia de prensa Dan Caine, el general que preside el Estado Mayor conjunto de los Estados Unidos.

Los altos mandos militares esperaron el momento oportuno. Cuando las condiciones meteorológicas lo hicieran más fácil: este sábado aprovecharon la llamada luna del lobo, una superluna que permite más visibilidad nocturna. Trump observó la operación militar en tiempo real desde una habitación en su mansión de Mar-a-Lago, en Florida, rodeado de militares y del personal de inteligencia.

“Si hubieran visto lo que pasó, yo lo vi literalmente, como si estuviera viendo un programa de televisión”, dijo Trump en una entrevista en FoxNews. “Si hubieran visto la velocidad, la violencia, ya saben. Fue algo asombroso, un trabajo asombroso el que hicieron estas personas. Nadie más podría haber hecho algo igual”. El presidente republicano parecía entusiasmado contando el relato de la operación: “En realidad, simplemente irrumpieron, entraron en lugares donde no era posible entrar, forzaron puertas de acero que estaban ahí precisamente para eso, y los sacaron en cuestión de segundos. Nunca había visto algo así”, continuó Trump.

Una docena de helicópteros del 160 Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, conocido como los Acechadores Nocturnos, y la unidad de élite Delta Force participaron en la misión, según informa The Wall Street Journal. La Delta es un comando de operaciones especiales especializado en capturar o eliminar objetivos de alto riesgo. Los Night Stalkers realizan misiones a baja altura. Es habitual que estos comandos empleen helicópteros Chinook, Black Hawk y Little Bird modificados. Un par de militares resultaron heridos durante la misión del ejército estadounidense y un helicóptero resultó dañado, pero fue recuperado por el resto de fuerzas sin mayores problemas.

Miles de soldados de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos permanecieron movilizados durante las semanas de Navidad y Año Nuevo, esperando pacientemente a que se dieran las condiciones necesarias y el presidente diera la luz verde definitiva, según fuentes militares.

La operación llevaba varios días planificada, pero tuvo que ser aplazada por motivos meteorológicos y por la decisión de Trump de anteponer un ataque contra el ISIS en Nigeria en plenas Navidades. Trump había hablado con Maduro una semana antes y le pidió que se rindiera. Pero, según la versión del republicano, el presidente venezolano rechazó la propuesta. En ese momento, Trump decidió ejecutar la misión. Dio la orden a las 22.46 de la noche, hora de Washington.

“La misión requirió de cada componente de nuestra fuerza conjunta, con soldados, marineros, aviadores, infantes de marina y guardianes, trabajando al unísono con nuestros socios de las agencias de inteligencia y nuestros compañeros de las fuerzas del orden en una operación sin precedentes”, ha explicado el general Caine.

El contingente aéreo comenzó a despegar de 20 bases diferentes ubicadas en tierra y desde portaaviones situados en todo el hemisferio occidental. En total, más de 150 aeronaves, bombarderos, cazas, aviones de inteligencia, reconocimiento, vigilancia y helicópteros, participaron en la misión, según han revelado altos mandos del ejército.

Sobre la medianoche los helicópteros con los soldados de la Delta Force despegaron con un vuelo a baja altura, a solo una treintena de metros, unos 100 pies, sobre el agua. Al acercarse a las costas venezolanas, Estados Unidos comenzó a desplegar diferentes efectos para crear un corredor aéreo. Los helicópteros tenían la cobertura de aviones de la Marina, la Armada y la Fuerza Aérea. En el operativo participaron aviones F-22, F-35 y F-18, entre otros. También los bombarderos B-1 y otros aviones de apoyo, así como numerosos drones pilotados a distancia, según el relato de altos mandos militares.

Reconstrucción del ataque: Así fue la misión de Estados Unidos en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro

El ataque se centró en instalaciones militares en Caracas, la capital de Venezuela, donde viven unos 3,5 millones de personas. La base aérea militar La Carlota y la base militar Fuerte Tiuna también fueron atacadas para limitar los contraataques. “Cuando la fuerza comenzó a acercarse a Caracas, el Componente Aéreo Conjunto comenzó a desmantelar e inutilizar los sistemas de defensa aérea en Venezuela”, ha apuntado el general de la fuerza conjunta de EE UU, Caine. Varios ciudadanos venezolanos murieron y resultaron heridos durante los ataques.

Aunque se desconocen los principales detalles de la operación, fuentes explican que la ubicación fue rastreada por un agente de la CIA infiltrado en el Gobierno de Maduro. En la operación preparada durante meses también participaron otras agencias como la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) o la NGA (la agencia de inteligencia geoestratégica). Trump había autorizado a la agencia de inteligencia realizar actividades encubiertas dentro de Venezuela desde hacía meses.

Las fuerzas estadounidenses cortaron el suministro eléctrico de Caracas durante la madrugada para apagar todas las luces y llevar a cabo la misión en la oscuridad de la noche. Las unidades especiales abrieron puertas blindadas y se abrieron paso a través de la seguridad de Maduro. Estaba en una localización “altamente protegida” según describió Trump. “Era como una fortaleza”, abundó.

“La extracción fue tan precisa que involucró a más de 150 aeronaves que despegaron en todo el hemisferio occidental en estrecha coordinación, todas convergiendo en tiempo y lugar para lograr un efecto combinado con un solo propósito: introducir una fuerza de interdicción en el centro de Caracas manteniendo el elemento de sorpresa táctica”, ha detallado el general Caine.

Los militares sacaron a Maduro y a su esposa de la cama mientras estaban dormidos, según cuenta la CNN de fuentes familiarizadas con el asunto, que no precisan dónde se encontraban cuando fueron asaltados. Una unidad de la Delta Force trasladó al matrimonio en un helicóptero hasta el portaviones Iwo Jima y desde allí fueron enviados a Nueva York para ser juzgados.

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“Llegamos al complejo de Maduro a la 1:01 a. m., hora estándar del este, o 2:01 a. m., hora local de Caracas, y la fuerza de aprehensión descendió al complejo de Maduro y se movió con velocidad, precisión y disciplina hacia su objetivo, aislando el área para garantizar la seguridad de la fuerza terrestre mientras aprehendían a las personas acusadas”, relató el general de la fuerza militar conjunta.

Al llegar a la zona, los helicópteros fueron atacados y respondieron al fuego “con fuerza abrumadora”. Una de nuestras aeronaves fue alcanzada, pero se mantuvo en condiciones de vuelo.

La misión había sido planificada minuciosamente con unidades de inteligencia. Maduro intuía que la operación contra él podía ser inminente y estaba obsesionado con la seguridad. Había aumentado su blindaje con guardaespaldas cubanos. Se movía constantemente por el país y cambiaba todos los días el lugar donde dormía y desechaba los teléfonos con frecuencia para evitar ser rastreado, según publicó The New York Times.

Jenzen-Jones, director de la empresa de investigación Armament Research Services, dijo a la cadena CNN que la operación “parece a primera vista haber sido llevada a cabo con una velocidad y precisión impresionantes”. Y agregó: “La combinación de aeronaves visibles, la presencia conocida de ciertos buques estadounidenses y la naturaleza y el volumen de los ataques reportados en las imágenes que circulan en línea sugirieron inmediatamente que estaba en marcha una incursión con fuerzas de operaciones especiales (SOF)”, dijo. “Además de al menos una docena de helicópteros, la operación habrá sido apoyada por un sólido paquete aéreo que comprende activos de ala fija y rotatoria, incluidas aeronaves especializadas”, apostilló.

Una vez que Maduro fue arrestado, Trump envió un mensaje a través de su red social Truth: “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país”. El presidente anunció que ofrecería más detalles en una rueda de prensa que se celebrará este sábado a las 11.00 hora de Washington.

Las autoridades estadounidenses no han precisado el paradero de Maduro, pero explican que ha sido transportado en avión a Estados Unidos para ser juzgado. Otras fuentes confirman que va en un vuelo con destino a Nueva York.

Tras confirmar el éxito de la operación, la Administración Trump comenzó a notificar a los líderes del Congreso sobre el ataque y la misión militar en territorio extranjero para detener a Maduro. Lo habitual en este tipo de operaciones es informar antes al Congreso, pero la Casa Blanca argumentó que el presidente tiene autoridad por el Artículo II de la Constitución de Estados Unidos, que lo identifica como el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

La destitución de Maduro era uno de los objetivos prioritarios de Trump cuando fue elegido para su segundo mandato. De hecho, fuentes familiarizadas con el asunto explican que los primeros planes para deponer a Maduro se ordenaron a mediados de diciembre del año pasado, cuando el republicano ni siquiera había jurado el cargo.

Washington había escalado la presión desde el pasado verano Y la operación terrestre ya se esperaba desde finales del pasado noviembre, cuando el presidente Trump se reunió con su equipo de inteligencia militar para planificar los objetivos y los pasos para la incursión en Venezuela. Había ordenado desplegar el mayor contingente militar en décadas en la región. Más de 14.000 soldados estaban preparados en la zona a la que también fueron enviados varios portaaviones, entre ellos el USS Gerald Ford, el más avanzado y letal de toda la flota de la marina de Estados Unidos.

Desde el Día de Acción de Gracias, los analistas pusieron la cuenta atrás en marcha para una operación que cambiar los equilibrios geopolíticos en la región. Y cuyas consecuencias aún son impredecibles.

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