Ocesa, la promotora de entretenimiento en vivo más grande de México y Latinoamérica, ha sido imputada por la muerte de los fotoperiodistas Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas. En el mismo proceso también ha sido señalada la empresa Servicios de Protección Privada Lobo por el delito de homicidio tras el colapso de una estructura decorativa durante el festival Axe Ceremonia, celebrado en abril del año pasado en el Parque Bicentenario. La decisión del Ministerio Público ha sido dada a conocer por la familia de Bere, como era conocida ente sus colegas. Hasta el momento, el caso involucra a cinco empresas y ocho personas físicas.
Giles, de 28 años, y Rojas, de 26, se conocieron mientras estudiaban en la FES Aragón, en Nezahualcóyotl, y colaboraban como fotoperiodistas en la revista Mr. Indie, un medio independiente que les permitía obtener acreditaciones para cubrir conciertos y festivales. Ambos trabajaban en el Axe Ceremonia cuando una fuerte ráfaga de viento sacudió una estructura metálica decorativa que era trasladada por una grúa a un costado del escenario. El adorno, de gran peso, se volcó sobre ellos y murieron en el lugar.
El fallecimiento de los jóvenes fotógrafos desató una cadena de señalamientos cruzados entre el Gobierno de Ciudad de México, las alcaldías, las empresas responsables de la organización del festival y el medio para el que colaboraban. Nadie quería asumir las responsabilidades.
En los últimos nueve meses el proceso judicial ha avanzado lentamente. Este jueves, la familia de Miguel Ángel Rojas colocó un contador a las afueras de los juzgados para visibilizar los días que el procedimiento penal ha permanecido detenido. La imputación contra Ocesa y las demás empresas señaladas marca un nuevo punto en la investigación.
















