Durante más de un siglo, el misterio sobre cómo los antiguos habitantes de Rapa Nui (Isla de Pascua, con la llamaron lo europeos) lograron mover y levantar sus monumentales estatuas de piedra —los célebres moai— ha alimentado teorías, leyendas y disputas académicas.
Un nuevo estudio científico, liderado por Carl Lipo, arqueólogo de la Universidad de Binghamton, y publicado en PLOS ONE, aporta evidencia que enriquece el pasado de la isla.
Según contó en un artículo DW, «el equipo recurrió a drones, con los que capturó más de 11.000 fotografías de Rano Raraku, la cantera volcánica donde se talló la gran mayoría de los moáis. A partir de este material crearon el primer modelo tridimensional completo del lugar, con una resolución que llega al centímetro y permite observar cada detalle de la superficie».
Lipo comentó en una entrevista con The Conversation que «el análisis del modelo fue revelador. Identificaron 30 zonas de trabajo diferenciadas, muchas separadas entre sí por accidentes naturales, y cada una con técnicas de tallado propias. También registraron 426 moáis en distintas fases de producción, 341 zanjas de extracción y 133 huecos de los que las estatuas ya habían sido retiradas».
¿Y cómo las ubicaron?
En octubre de 2025, otro estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science ofrece la evidencia más sólida hasta la fecha: los moai no fueron arrastrados ni rodados, sino que literalmente “caminaron” erguidos hasta su destino.
El trabajo, titulado ‘The Walking Moai Hypothesis: Archaeological Evidence, Experimental Validation, and Response to Critics’, fue desarrollado por los arqueólogos Carl P. Lipo y Terry L. Hunt, quienes analizaron de manera sistemática 962 moai, incluyendo 62 estatuas ubicadas en los caminos que conectan la cantera de Rano Raraku con otras zonas de la isla.
Un atardecer en Tongariki, en la isla de Pascua. Foto:Andrés Moreno Estrada
El estudio demuestra que los moai fueron diseñados específicamente para el transporte vertical. Las estatuas que permanecen en los caminos —conocidas como road moai— presentan bases en forma de “D” y una ligera inclinación hacia adelante, rasgos que, según los investigadores, no son casuales sino elementos de ingeniería que facilitaban su movimiento balanceado.
“Las proporciones y la base curva de los moai no eran defectos ni accidentes. Estaban talladas para permitir un balanceo controlado hacia adelante, exactamente como se describe en las tradiciones orales de Rapa Nui”, señalan Lipo y Hunt.
Los constructores
Las icónicas esculturas de piedra conocidas como moáis, que alcanzaron fama mundial tras la película ‘Una noche en el museo’, han adornado la Isla de Pascua durante varios siglos.
Estas monumentales figuras fueron creadas por los polinesios, quienes llegaron a la remota y aislada isla de Rapa Nui hace unos 600 años. Aunque ha habido muchas teorías sobre el propósito de estas impresionantes obras culturales y religiosas, un grupo de arqueólogos ha descubierto lo que podría ser la explicación definitiva de por qué se erigieron.
En el mundo hay numerosos sitios arqueológicos que guardan secretos de civilizaciones antiguas, muchas de las cuales desaparecieron sin dejar rastros claros.
*Con información de La Nación (Argentina) y DW.

















