El secretario general de la patronal de armadores Cepesca, Javier Garat, valora que el acuerdo adoptado en la madrugada de este sábado en el seno del Consejo de la Unión Europea (UE) sobre las cuotas pesqueras para 2026 es el mejor resultado posible para España debido a la dificultad de la negociación, especialmente de los días en el mar Mediterráneo. Los barcos de pesca del Mediterráneo podrán salir a faenar 143 días en 2026, una cantidad similar a la de este año, frente a una propuesta inicial de solo 9 días. A cambio, tendrán que aplicar medidas que aseguren la sostenibilidad de los caladeros, pero, como señaló el ministro de Pesca Luis Planas, “no habrá nuevas medidas selectivas, únicamente con las vigentes el año pasado se podrán alcanzar estos 143 días”. Garat ha asegurado a EFE que, “objetivamente, era prácticamente imposible conseguir un mejor resultado para España según las condiciones de la negociación y las propuestas de la propia Comisión Europea (CE)”.
En la gamba roja del Mediterráneo las posibilidades de captura se quedan como en 2025, en 708,3 toneladas. Además, Garat ha valorado que el comisario europeo de Pesca, Costas Kadis, se haya comprometido públicamente en el Consejo a reformar el reglamento sobre el plan de recuperación de pesca del Mediterráneo que ha recortado durante años la actividad de la flota y que “es imprescindible que se modifique”. “Por su supuesto, a nuestros pescadores les hubiera gustado tener más días de pesca, porque lo necesitan. Pero sabiendo cómo se ha desarrollado la negociación, la posición de la Comisión Europea (CE) y las dificultades, gracias a la posición conjunta con Francia e Italia, España ha conseguido mantener los días”, ha subrayado.
Recortes en el Atlántico
Para el océano Atlántico, los pescadores ven noticias “buenas y malas”, según la especie. Entre las positivas está el incremento del 60 % en la cuota del boquerón del golfo de Cádiz, del 8 % en el cupo de la anchoa del Cantábrico noroeste y la subida del atún rojo del 17 %. España tendrá 1.155 toneladas más de atún rojo que en el año 2025, con lo que su cuota será de 7.938 toneladas. Garat ha lamentado la reducción de la cuota de la cigala del golfo de Cádiz del 40%, si bien ha valorado una declaración de la Comisión y de España sobre la realización de un nuevo estudio científico sobre el estado de la pesquería para determinar si es posible incrementar las capturas. En el caso del abadejo, la reducción de cuota será del 13 % frente al 26 % propuesto al inicio de la negociación, mientras que en el lenguado se proponía un recorte del 28 % y ha quedado en el 9 %, y en la bacaladilla se rebaja un 40 %. En la caballa (verdel o xarda) se queda la reducción en el 70 % -porque aún está pendiente de la negociación con Noruega, el Reino Unido y Feroe- y, por ello, se fija un Total Admisible de Capturas provisional donde se aplicará el 90 % del 30 % que les queda a los pescadores, según Cepesca.
A la conselleira do Mar de la Xunta de Galicia, Marta Villaverde, no le parece “nada satisfactorio” el resultado del acuerdo porque se consolidan recortes en especies como la caballa y la bacaladilla. “Estaremos expectantes a ver si hay algún tipo de mecanismo que podamos articular desde Galicia para ayudar al sector a aumentar esas posibilidades de pesca”, ha explicado en declaraciones a la prensa en Bruselas, donde ha seguido las maratonianas negociaciones entre Estados miembros y Comisión Europea para fijar los límites de captura.
Villaverde en concreto ha lamentado las restricciones que sufrirá la caballa, especie a la espera de acuerdos de reparto con estados costeros como Noruega. Por contra en la merluza sur, la especie más emblemática y preciada de los caladeros ibéricos, España consolida la cuota para el próximo año por lo que podrá acceder a 17.445 toneladas de esta especie, una cifra que el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, calificó de “magnífica” antes de iniciar la reunión con sus homólogos europeos.

















