La reciente confirmación de que Netflix ha llegado a un acuerdo para adquirir el estudio cinematográfico de Warner Bros. Discovery y los activos de HBO marca un hito en la industria del entretenimiento. La operación, valorada en US$ 82.700 millones incluyendo la deuda, posiciona a la plataforma de streaming por encima de conglomerados como Comcast y Paramount, quienes también participaron en la puja iniciada en junio tras el anuncio de división de la empresa matriz.
Se espera que esta adquisición se concrete en un plazo de 12 a 18 meses. Con este movimiento, Netflix no solo absorbe una infraestructura física de 44,5 hectáreas en Burbank, California, sino que se hace con el control de uno de los cinco grandes estudios de Hollywood, sumando a su catálogo más de un siglo de historia cinematográfica y televisiva.
Los orígenes de un gigante del cine
La historia que ahora pasa a manos de Netflix comenzó en 1923, fundada por los hermanos Albert, Harry, Jack y Samuel Warner. Su primer estreno oficial fue el drama mudo «Main Street». Sin embargo, la compañía se destacó rápidamente por su apuesta tecnológica, invirtiendo en el sistema vitáfono para sincronizar sonido.
Esta innovación dio lugar a «Don Juan» en 1926 y, un año más tarde, a «The Jazz Singer», la primera película con diálogos sincronizados. Hacia 1929, lanzaron «On With the Show!», consolidándose con el primer largometraje a color totalmente sonoro.
Durante la década de 1930, el estudio producía un centenar de películas anuales y operaba 360 salas de cine. Fue en esta época cuando nacieron los cortometrajes animados «Looney Tunes» como respuesta a Walt Disney.
Simultáneamente, el estudio forjó su reputación con el género de gánsteres, lanzando títulos como «Little Caesar» y «The Public Enemy». Además, la biblioteca del estudio incluye derechos de clásicos de MGM como «Lo que el viento se llevó» y «El mago de Oz».
Durante la década de 1930, nacieron los cortometrajes animados «Looney Tunes».
Foto:HBO Max
De la guerra al auge de la televisión
La década de 1940 estuvo marcada por el contexto bélico, escenario de producciones emblemáticas como «Casablanca». Estrenada en 1943, se convirtió en un éxito de taquilla y un referente del drama romántico.
Posteriormente, el estudio continuó su racha de éxitos críticos y comerciales con cintas como «My Fair Lady», «Rebelde sin causa», «¿Quién teme a Virginia Woolf?», «Al este del Edén» y «Un tranvía llamado Deseo».
A mediados de los años 50, la compañía diversificó su alcance hacia la televisión. En este formato introdujo programas rotativos y series que definieron la época, tales como el drama de detectives «77 Sunset Strip» y los westerns «Maverick» y «Cheyenne».
Cambios corporativos y franquicias modernas
La estructura empresarial sufrió modificaciones significativas en 1967, cuando fue adquirida por Ken y Elliot Hyman, renombrándose como Warner Bros.-Seven Arts. Bajo esta etapa se estrenó el clásico «Bonnie and Clyde». Poco después, en 1969, Kinney National Company compró la entidad, transformándola en Warner Communications Inc.
Esta fusión fue clave, pues Kinney poseía National Periodical Publications, hoy conocida como DC Comics. Esto permitió al estudio desarrollar el género de superhéroes, comenzando con el éxito de «Superman» en 1978 y siguiendo con «Batman» en 1989, franquicias que continúan vigentes bajo la dirección actual de James Gunn.
En las décadas siguientes, el estudio exploró géneros diversos con películas de impacto cultural:
* Ciencia ficción y fantasía: «Blade Runner», «The Matrix».
* Terror: «El Exorcista», «El Resplandor».
* Drama y aventura: «El color púrpura», «Carros de fuego», «Los muchachos perdidos».
El estudio desarrolló el género de superhéroes, como «Batman» en 1989. Foto:Clay Enos. EFE
El fenómeno Harry Potter y el prestigio de HBO
El nuevo milenio trajo consigo una de las franquicias más rentables de la historia: Harry Potter. Desde «La piedra filosofal» en 2001 hasta la segunda parte de «Las reliquias de la Muerte» en 2011, la saga de ocho películas basada en los libros de J.K. Rowling dominó la taquilla mundial.
Paralelamente, a través de fusiones como la de Time Inc. en 1989 (creando Time Warner), la compañía consolidó su brazo televisivo con HBO. Este canal por cable redefinió la televisión de prestigio con series como «Succession», «Juego de Tronos», «Los Soprano» y «Sex and the City».
La historia corporativa reciente incluye la fallida fusión con America Online (AOL) en el año 2000, la adquisición por parte de AT&T en 2018 y la posterior formación de Warner Bros. Discovery. Ahora, Netflix, que comenzó en 1997 alquilando DVD y lanzó su primera serie original en 2012, se prepara para integrar este vasto legado, que incluye éxitos recientes como «A Minecraft Movie».
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.

















