La justicia de Suiza abre una investigación penal contra los dueños del bar incendiado en Crans-Montana

La fiscalía del cantón suizo de Valais ha anunciado este sábado la apertura de una causa penal contra los propietarios […]

EL PAÍS

La fiscalía del cantón suizo de Valais ha anunciado este sábado la apertura de una causa penal contra los propietarios del bar Le Constellation, donde tuvo lugar el incendio del Día de Año Nuevo que ha causado 40 víctimas mortales y 119 heridos, según el último balance. Se les acusa de “homicidio por negligencia, lesiones corporales e incendio por negligencia”, según un comunicado de la Policía del cantón de Valais. No se ha declarado prisión preventiva para ambos.

Los propietarios del local son dos franceses originarios de Córcega, Jacques y Jessica Moretti. Tras el siniestro, ambos habían sido interrogados por la policía como testigos para determinar si el local cumplía con las medidas de prevención de incendios y de evacuación adecuadas y con la capacidad permitida, de 300 personas.

Algunos de los supervivientes, también interrogados por los agentes, han relatado las dificultades que tuvieron esa noche para salir del local, que contaba con una escalera “muy estrecha” para subir al primer piso, e insuficientes salidas de evacuación. Muchos testigos relatan además que era algo habitual colocar bengalas en las botellas de champán en las fiestas.

La fiscal del cantón de Valais, Béatrice Pilloud, advirtió este sábado de que “no se descarta ninguna pista” y recordó que los dos gerentes del bar son “presuntos inocentes”. La pareja, que tiene otros dos locales en la zona, abrió Le Constellation en 2015 después de haber realizado trabajos de renovación. Las autoridades han confirmado que el incendio se originó por una bengala que prendió el techo inflamable de la planta baja del local. La instrucción abierta permitirá determinar su responsabilidad en el siniestro.

La fiscal ya advirtió en rueda de prensa este viernes que parte de las pesquisas se centraban en el “techo inflamable”. El propietario del local, Jacques Moretti, ha declarado a La tribune de Genève que el local había pasado tres controles en 10 años y que “todo se ha hecho según las normas”. Según el diario francés Le Parisien, ya estaba fichado por la Policía francesa, pues hace 20 años estuvo implicado en un caso de proxenetismo y en otro precedente por secuestro.

Mientras sigue la investigación, avanzan los trabajos para ponerle nombre a las víctimas. Cuatro de ellas han sido identificadas ya formalmente y entregadas a sus familias, según la Policía. Todas eran de nacionalidad suiza: dos menores de 16 años y dos jóvenes de 18 y 21 años. “La prioridad es la identificación, sabemos que la espera de las familias es insoportable”, ha declarado el jefe de Seguridad del departamento, Stéphane Ganzer.

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