José Luis Calama, juez instructor de la Audiencia Nacional, ha decretado el archivo de la investigación abierta sobre el gran apagón eléctrico ocurrido en la Península el pasado 28 de abril, al no encontrar “un mínimo indicio” de que se tratase de un “sabotaje terrorista”. El magistrado, que ha mantenido las pesquisas bajo secreto durante casi un año, adopta esta decisión tras analizar toda una batería de informes técnicos que descartan, “de forma absoluta, la existencia de indicios que permitan inferir que el origen de los hechos investigados se encuentre en una acción de terrorismo informático”.

















