Tras los recientes escándalos de acoso sexual protagonizados por ex cargos socialistas, un grupo de 54 militantes del PSOE, entre ellas destacadas figuras de los Gobiernos de Felipe González y críticas con Pedro Sánchez, han instado en un escrito de reproche al partido para que celebrar este año una conferencia de igualdad entre hombres y mujeres, “superar los problemas y contradicciones que vive la organización” y escuchar a las voces feministas críticas.
La petición va dirigida a la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, y la Secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, y parte de Ángeles Álvarez, histórica activista por los derechos de las mujeres y exconcejal del Ayuntamiento de Madrid, y Elena Valenciano, exvicesecretaria general del PSOE y presidenta de la Fundación Mujeres. El texto cuenta entre sus firmantes con las exministras en los Gobiernos de Felipe González Rosa Conde y Matilde Fernández.
“El PSOE debe recuperar el valor del feminismo socialista, y escuchar las voces críticas”, apela el escrito, que censura que las medidas en materia de igualdad impulsadas en los últimos años por el partido se hayan desarrollado y aplicado “sin un verdadero protagonismo de la sociedad civil, ni del movimiento feminista”. “Los grupos de igualdad en nuestra organización, siempre activos, han pasado a ser espectadores y, a veces, incómodos compañeros de viaje”, denuncian las firmantes.
En escrito pide “abrir un proceso de escucha, reflexión y debate sobre el futuro de las políticas de igualdad entre mujeres y hombres, con el fin de adoptar medidas que nos permitan superar los problemas y contradicciones que vive la organización y dar un nuevo impulso a las políticas de igualdad”.
Las firmantes reprochan que se haya dejado relegado un legado de medidas para la igualdad impulsadas por el PSOE que se remonta a su llegada al poder, en la década de los ochenta. Para las feministas suscriben la petición comenzó entonces un proceso de “compromiso con las políticas de igualdad” con reformas legislativas de avance en los derechos de las mujeres y la igualdad entre sexos impulsadas por los socialistas. Entre ellas, la ampliación de los permisos de maternidad, los servicios de apoyo a mujeres víctimas de violencia de género, la aprobación de la ley contra la violencia de género de 2004, la de igualdad de 2007 y la del aborto de 2010. Y reconoce también de otras “medidas importantes” adoptadas en fecha más reciente, ya en los Ejecutivos de Pedro Sánchez, como la extensión de los permisos de maternidad y paternidad a 19 semanas, la ley de paridad y la del solo sí es sí. Sectores del feminismo del PSOE siempre vivieron con resquemor y rechazo que el primer acuerdo del Gobierno de coalición dejara a Podemos la cartera de Igualdad.
Las firmantes creen que el PSOE actual no ha sabido reaccionar bien a las amenazas que, citan, se ciernen sobre el feminismo. Aseguran que el partido no ha replicado bien a “las críticas al feminismo, expresadas de forma agresiva en redes sociales”, que “no han tenido una respuesta adecuada por parte de la organización”. Además, culpan a la formación de no hacer caso a “las críticas feministas a algunas medidas de la acción del gobierno”, que “han sido ignoradas y silenciadas”.
El documento alude a los escándalos de acoso sexual que han protagonizado excargos del partido en los últimos meses, sin mencionar casos concretos, y alertan del daño que pueden causar en el apoyo de las mujeres al PSOE. “Las denuncias de abusos y comportamientos sexistas ejercidas por responsables políticos (…) deben ser depuradas, con arreglo a las normas internas y las disposiciones legales. Ante esta realidad, indignarse no es suficiente, es preciso hacer autocrítica”.
“Si, como consecuencia de lo anterior, las mujeres dejaran de confiar en el PSOE, nosotras perderíamos el partido que más ha contribuido a mejorar la calidad de vida de las mujeres y el PSOE perdería el voto diferencial que le ha hecho ganar elecciones”, advierten las firmantes que aseguran que “las feministas socialistas no pueden estar al margen de las políticas que se dirigen, directamente, a superar la desigualdad estructural de las mujeres”.

















