Max Verstappen (Red Bull) le puso mucho picante a la pelea por el Mundial de Fórmula 1 tras conquistar el Gran Premio de Catar, superar en el campeonato a Oscar Piastri -que fue segundo- y quedar a solo 12 puntos de Lando Norris, quien terminó de cuarto.
McLaren cometió un error garrafal y no supo leer el guión de carrera tras el safety car provocado en la vuelta 7 con el accidente entre Hulkenberg y Gasly, circunstancia que aprovechó el depredador neerlandés, que volvió a oler sangre y alargó la definición de infarto a la última carrera el próximo fin de semana en el GP de Abu Dabi.
Max Verstappen Foto:EFE
Verstappen, agresivo desde el arranque
En la salida, el oceánico conservó con solvencia el primer puesto, poniendo tierra de por medio ante un Verstappen que aprovechó la zona limpia desde la segunda línea para superar a Norris, mientras Antonelli, Sainz y Alonso ganaban posiciones a costa de un Russell que se fue a la deriva en la primera vuelta.
De hecho, Norris intentó recuperar la segunda plaza sobre ‘Mad Max’, hasta que los neumáticos del Red Bull comenzaron a tomar temperatura, aventajando el neerlandés al británico en casi dos segundos en apenas dos giros.
Un accidente entre Nico Hulkenberg (Kick Sauber) y Pierre Gasly (Alpine) en la vuelta siete activó el safety car, produciéndose la primera revolución de carrera. Todos los coches, menos los de la escudería McLaren y Esteban Ocón, entraron a boxes a cambiar compuestos, si bien el piloto de Haas se llevó una sanción por adelantarse en la salida de carrera, provocando así más cambios en la clasificación de carrera.
Nico Hulkenberg Foto:EFE
Sainz se colaba cuarto por delante de Antonelli y Alonso se mantenía sexto, mientras Piastri y Norris conservaban la parte alta a costa de Verstappen, pero con el teórico hándicap de tener unos neumáticos más desgastados que el Red Bull, teniendo en cuenta que Lusail es un circuito en el que sufren especialmente las ruedas delanteras.
La consigna para los bólidos de Woking imprimir al máximo su ritmo para sacar una ventaja suficiente que les permitiera compensar antes de la parada a boxes, mientras Max se marcaba el objetivo de no perder la estela de los ‘papaya’ en la medida de lo posible, oliendo la sangre ante la arriesgada estrategia de McLaren.
Con el paso de las vueltas, Alonso se convirtió en el principal tapón de carrera, consciente de que su Aston Martin no tiene el ritmo de carrera de media parrilla, por lo que los monoplazas se apelotonaban sobre su estela, marcando la referencia para los McLaren que necesitaban hacer el cambio de neumáticos y recuperar la posición por delante del español para no sufrir con el tráfico.
Fórmula 1 Foto:EFE
Pero al lío de Piastri y Norris se sumaba otra variable más: Verstappen seguía apenas a 7 segundos y 857 milésimas en la vuelta 23, por lo que la carrera se ponía en bandeja para el cuatro veces campeón del mundo.
Piastri fue el primero en cambiar compuestos, logrando el objetivo, con una parada de 3,1 segundos, de volver a pista por delante de Alonso en la vuelta 24. Por su parte, Norris, que hizo lo propio en el siguiente giro (2,2 segundos), logró también por los pelos reengancharse a la pista por delante del asturiano, quedando la reconfiguración de carrera con Verstappen como líder, Sainz segundo, Antonelli en la tercera plaza y a continuación los dos McLaren delante de Fernando.
Ya en la trigésima vuelta, Piastri consiguió adelantar a Antonelli, poniendo tierra de por medio sobre Norris, mientras Sainz trataba de aguantar la presión del oceánico en pleno ecuador de carrera.
Oscar Piastri Foto:EFE
En la 33 volvió el zafarrancho de boxes, iniciándolo de nuevo Verstappen que había tomado una renta de más de 17 segundos sobre Carlos. De nuevo los McLaren lideraban la carrera, pero con el piloto de Países Bajos cerca de Norris -a tres segundos y 200 milésimas- y con los dos cambios de neumáticos ya realizados.
Todo apuntaba a que Max les estaba robando la cartera con la estrategia tras el safety car y posteriormente con los compuestos duros, quedando los de Woking con la inesperada aspiración de alcanzar los otros dos escalones del podio, aunque todavía restaban 20 vueltas para la conclusión.
A partir de la vuelta 42, Verstappen ya estaba sobre la estela de Norris y en zona de DRS, aumentando la presión sobre el piloto británico, mientras se dibujaba un más que posible podio de Carlos Sainz, en función de cómo surgiera la siguiente parada de boxes de los McLaren.
Max Verstappen Foto:EFE
En ese mismo giro, Alonso sufrió un trompo y perdió dos posiciones sobre Hadjar y Russell, colocándose octavo, mientras en paralelo, Piastri llevó a cabo su segunda parada.
A Norris le llegó el turno en la 45, quedando ya Verstappen en primera posición, con Piastri a 15 segundos y 700 milésimas y Carlos Sainz tercero a poco más de 20 segundos. Incluso Antonelli se colaba por delante de Norris, para mayor frustración para el líder del mundial.
Ante tal panorámica, tanto Piastri como Norris pusieron toda la carne en el asador, uno recortando segundo sobre Max, y el otro intentando minimizar pérdidas con Kimi como primer objetivo. Pero todo fue en vano para la escudería británica.
Lando Norris Foto:EFE
Solo Norris pudo edulcorar su resultado sacando petróleo tras los problemas de neumáticos que sufrió en los últimos giros Antonelli, que le permitió al inglés alcanzar el cuarto puesto, pero ya no pudo remontar a un Sainz pletórico con el podio.
En definitiva, otra vuelta de tuerca para un campeonato del mundo que parecía sentenciado semanas atrás y que ahora, entre los errores y tensiones de McLaren y el voraz apetito de Verstappen, está más vivo que nunca de cara a la cita de Abu Dabi el próximo 7 de diciembre.
DEPORTES
Con EFE.















