Las reacciones al ataque militar de Estados Unidos a Venezuela, ejecutado en la madrugada de este 3 de enero, no se han hecho esperar en España. El Ministerio de Asuntos Exteriores, encabezado por José Manuel Albares, ha emitido un comunicado este sábado donde “hace un llamamiento a la desescalada y a la moderación”, además de instar “a actuar siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas”. El Gobierno de Pedro Sánchez también destaca que “España está dispuesta a prestar sus buenos oficios para lograr una solución pacífica y negociada a la actual crisis”.
La nota de Exteriores insiste en que el Ejecutivo español está en “permanente contacto” con su personal diplomático en Venezuela, y “pendiente de la situación de la colonia española en el país”. El texto añade: “España recuerda que no ha reconocido los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024 y siempre ha apoyado las iniciativas para alcanzar una solución democrática para Venezuela. También recuerda que ha acogido, y seguirá haciéndolo, a decenas de miles de venezolanos que han tenido que abandonar su país por motivos políticos y que está dispuesta a ayudar en la búsqueda de una solución democrática, negociada y pacífica para el país”.
Otra voz se ha escuchado desde el ala más izquierdista del Gobierno. Sira Rego, actual ministra de Juventud e Infancia y perteneciente a Izquierda Unida (IU), se ha manifestado en las redes sociales para “condenar” el ataque militar contra Venezuela. “Es una violación del derecho internacional. Mostramos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y llamamos a la comunidad internacional para detener este ataque y exigir respeto a los derechos humanos y a la soberanía de los Estados”, ha aseverado.
Los representantes de varios partidos políticos también se han pronunciado. El ultra Santiago Abascal, presidente de Vox, ha sido uno de los primeros: “El régimen narcoterrorista de Maduro debe rendirse inmediatamente y evitar sufrimiento al pueblo venezolano, al que ha torturado sin descanso y con brutalidad”, ha escrito en la red social X (antes llamada Twitter). Además, la formación de extrema derecha ha aprovechado para cargar contra el Gobierno español y los partidos de izquierdas: “Ahora veremos a la mafia sanchista y a la izquierda corrupta hablar mucho de los derechos humanos…”, reza un mensaje que ha colgado el partido en su cuenta.
Por su parte, la respuesta de las fuerzas de izquierdas al ataque militar de EE UU ha sido diametralmente opuesta a la ofrecida por la ultraderecha. Lara Hernández, coordinadora de Sumar, ha afirmado: “Condenamos con firmeza los bombardeos de Estados Unidos a Venezuela”. “Los ataques constituyen una gravísima violación de la Carta de Naciones Unidas, una agresión unilateral, un acto de piratería imperialista contra un Estado miembro de Naciones Unidas”, remacha un comunicado difundido por Sumar, que sigue así: “Estos ataques han venido precedidos de graves violaciones del derecho humanitario con asesinatos de supuestos traficantes de drogas en lanchas”.
Enrique Santiago, diputado de IU y secretario general del Partido Comunista de España (PCE), ha incidido en la misma idea: “Trump ataca a un país hermano, ignorando la ley internacional. Toda nuestra solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela. La comunidad internacional debe exigir de inmediato el fin de la agresión”. Y Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, ha dicho: “Bombardear otro país no es una guerra, es una agresión. Y detener al presidente de ese país no es un arresto, es un secuestro”.

















