El petróleo cae de los 60 dólares y apunta a su año más bajista desde la pandemia

El precio del barril de petróleo Brent desciende hoy por debajo de los 60 dólares, un nivel al que no […]

Cinco Días

El precio del barril de petróleo Brent desciende hoy por debajo de los 60 dólares, un nivel al que no caía desde el pasado mayo, y marca mínimos en el año, en un ejercicio en el que acumula un retroceso del 20%. Este ejercicio apunta así a ser el más bajista para el precio del crudo desde 2020, el año del colapso económico por la pandemia, un descenso marcado por el exceso de oferta y, en esta recta final de 2025, por la posibilidad de un acuerdo de paz en Ucrania que permita la vuelta de Rusia al mercado petrolero.

Los intentos para poner fin a la guerra en Ucrania se suceden desde hace meses sin que hayan tenido éxito y sin que apenas hayan modificado el contexto bajista en que se mueve el precio del crudo, aunque hoy son el detonante para un descenso en su precio superior al 1,5%. El Brent desciende hasta los 59,6 dólares el barril y marca un nuevo mínimo anual, inferior al que había registrado en mayo.

El presidente de EE UU, Donald Trump, afirmó este lunes que cree que se está “más cerca que nunca” de lograr un acuerdo de paz en Ucrania, después de que representantes estadounidenses se reunieran en Berlín con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y autoridades europeas para revisar el plan propuesto por Washington para poner fin al conflicto. El propio Zelenski ha señalado que ha llegado a un acuerdo con Estados Unidos para que las garantías de seguridad sean legalmente vinculantes mediante una votación en el Congreso, como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra de Rusia.

Los acercamientos diplomáticos ya han descarrilado en ocasiones anteriores y el presidente ruso Vladimir Putin no ha cedido hasta el momento en sus exigencias, pero la posibilidad de la paz permite hoy abaratar aún más el precio del petróleo. Su cotización viene marcada en todo caso por el exceso actual de oferta, alimentado por la decisión de la OPEP de ir incrementando desde el pasado mes de abril su producción con el fin de recuperar cuota de mercado —aunque ya ha anunciado que hará una pausa en esos aumentos durante el primer trimestre de 2026— y por el aumento de suministro por parte de países ajenos al cartel petrolero, con Estados Unidos en cabeza.

La Agencia Internacional de la Energía ya ha avanzado que para el próximo año el excedente de petróleo será el mayor jamás registrado y prevé que la producción supere a la oferta en más de cuatro millones de barriles diarios. Ese exceso de producción, ya manifiesto en 2025, vendrá dado por el bombeo de países más allá de la OPEP y también por la contención de la demanda. Así, los analistas prevén la continuidad de un petróleo a la baja para 2026, con niveles incluso inferiores a los 60 dólares. “Nuestro escenario base sitúa al Brent en torno a 50 dólares por barril. No se espera un colapso drástico, pero tampoco un repunte importante. La previsión refleja un mercado bien abastecido, donde los precios se mantienen contenidos por la abundancia de suministro y la limitada volatilidad de la demanda”, señala Kerstin Hottner, responsable de materias primas de Vontobel AM.

En el año, el Brent se anota un descenso cercano al 20%, con lo que 2025 apunta a ser el ejercicio más bajista para el precio del crudo desde 2020, cuando el colapso económico por la pandemia paralizó la actividad y la demanda y el oro negro se abarató el 21,5%. El precio del petróleo apenas se ha tensionado este año pese a la convulsa actualidad geopolítica, con graves episodios como el ataque de Israel sobre Irán —que desató la amenaza de Teherán de cerrar el estrecho de Ormuz, la arteria marítima por la que se transporta una cuarta parte del petróleo en el mundo—, las continuas sanciones a la industria petrolera rusa por la guerra en Ucrania o, más recientemente, la tensión entre EE UU y Venezuela, miembro de la OPEP y país con las mayores reservas probadas del mundo de petróleo.

La caída del precio del petróleo es también una buena noticia para los bancos centrales, ya que contribuye a mantener la inflación bajo control, y para los inversores, que confían en que las bajadas de tipos sigan apuntalando los máximos bursátiles. “Esperamos que los precios de la energía bajen un 6% interanual en enero, lo que contribuirá a que la inflación se sitúe por debajo del objetivo del 2% durante 2026″, señala a propósito de la zona euro Josefina Rodríguez, economista de Vanguard.

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