Cerca de un arroyo próximo al lugar del descarrilamiento de Ardamuz (Córdoba) se encuentra todavía, dos días y medio después del accidente, una pieza de uno de los trenes siniestrados. Se trata del bogie, parte del chasis inferior de un vagón de uno de los trenes que salió despedida hasta una ladera ubicada a 270 metros de la vía. EL PAÍS ha accedido al lugar y ha comprobado que, al mediodía de este miércoles, la zona no se encuentra acordonada y hasta pasadas las doce no había llegado ningún agente de la Guardia Civil. La ladera muestra rozaduras en la tierra y la hierba se ha levantado, por lo que ha quedado la marca del recorrido que ha hecho el trozo de hierro.
La Guardia Civil ha confirmado a Efe que está investigando la pieza del eje del tren hallada. Se trata de la pieza a la que se refiere un artículo de The New York Times, hallada el pasado martes, según la publicación, sumergida parcialmente en un arroyo que fluye por una zanja empinada cercana a los raíles. El diario estadounidense subraya que un fotógrafo del periódico captó la estructura y añade que “no había sido marcada ni acordonada por los investigadores del Gobierno y tampoco había sido dada a conocer anteriormente por las autoridades”. En cualquier caso, las fuentes consultadas por Efe han precisado que la Guardia Civil tenía localizada esa pieza a través de sistema de infografía forense 3D con drones. De hecho, será la investigación la que determinará de qué pieza se trata.
The New York Times publica la imagen que su fotógrafo captó el martes por la tarde. El medio estadounidense sostiene que mostró las fotografías a la Guardia Civil y que los investigadores señalaron que habían estado buscando la pieza, pero advirtieron de que no podían hacer comentarios sobre la investigación. El diario asegura que una persona informada sobre la investigación le dijo que la pieza podría esclarecer la causa de la colisión.

















