El Congreso de Colombia ha hundido en la mañana de este martes la reforma tributaria del Gobierno de Gustavo Petro. El proyecto de ley de financiamiento, que buscaba recaudar 16,3 billones de pesos para completar el Presupuesto General de la Nación de 2026, fue negado por las comisiones económicas conjuntas del Senado y de la Cámara de Representantes. Con nueve votos en contra y cuatro a favor, la Comisión Cuarta del Senado negó la ponencia positiva, con lo cual la iniciativa queda archivada definitivamente. Las demás comisiones no pudieron votar porque la ley establece que el proyecto se hunde si una sola de las células legislativas lo niega. Ni los ajustes realizados, ni las promesas de revisar la carga tributaria a la cerveza que planteó el Ministro de Hacienda, Germán Ávila, lograron revertir la votación de unas comisiones con mayoría antipetrista.
La Representante a la Cámara por el partido Alianza Verde, Olga Lucía Velásquez aseguró que ha sido una decisión “motivada por intereses políticos y que pasó por alto los beneficios que la normativa podía ofrecer a la ciudadanía”. Velásquez ha lamentado que el proceso no permitiera una discusión exhaustiva de la propuesta: “Lo ideal hubiese sido discutir artículo por artículo y eliminar lo que consideraran que se debía eliminar”. La senadora Angélica Lozano, que votó en contra de la reforma, celebró su hundimiento, “Colombia necesita un pacto fiscal claro”, lo que implica medidas estructurales, que no se enfoquen en el IVA, que no tiene en cuenta el nivel de ingresos de los aportantes. “Se ha hablado que el presidente puede invocar un decreto de emergencia económica. Pero en esta vez no hay ninguna razón para hacerlo. Solo se permite en momentos catastróficos e imprevisibles”, dijo tras el archivo del proyecto. “Hacerlo sería contravenir la Constitución del país”.
En paralelo, el salvavidas financiero también perdió fuerza en el Capitolio. La llamada Ley de Reactivación Económica, promovida por representantes como Cristian Garcés y Álvaro Monedero, logró pasar el primer debate, pero ahora se topa con el reloj: el Congreso solo sesiona hasta el 16 de diciembre, salvo que se aprueben sesiones extras. “Falta el aval de ponencia por parte del Gobierno”, admite Olga Velásquez, una de las proponentes, quien reconoce que la discusión quedará para el próximo año. Desde el Ministerio de Hacienda, Cristian Cruz, director de Política Macroeconómica, fue categórico: la propuesta “no resulta compatible” con la ley de financiamiento que busca recaudar 16,3 billones de pesos. Según Cruz, aunque el proyecto incluye medidas como una tarifa especial del impuesto al consumo para bares y restaurantes y beneficios tributarios para alimentación de empleados, estas disposiciones tienen justificación macroeconómica pero carecen de “respaldo fiscal” en un momento en que el país necesita más ingresos. “Colombia requiere una reforma tributaria estructural y al gasto”, advirtió, alertando que la iniciativa no genera recursos permanentes y podría agravar el déficit.
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