A medida que el cuerpo envejece, el sistema inmunitario se deteriora y se vuelve menos eficaz frente a infecciones, vacunas y tumores. Aunque la ciencia durante muchos años buscó la forma de frenar este proceso, no había encontrado una solución.
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Sin embargo, un reciente estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, el Instituto Broad, el Centro Alemán de Investigación del Cáncer y el Instituto de Heidelberg para la Tecnología de Células Madre y Medicina Experimental habría encontrado una vía inesperada frente a este problema.
Este estudio, publicado en la revista ‘Nature’, propone un enfoque distinto: no rejuvenecer el sistema inmune de forma directa, sino inducir al cuerpo a producir, por un tiempo limitado, las señales propias de una persona joven.
El análisis, realizado en ratones, reveló que la tecnología de ARNm (mensajero) puede utilizarse para transformar el hígado en una fuente temporal de importantes factores del sistema inmunitario.
Este análisis fue realizado en ratones. Foto:iStock
De acuerdo con los investigadores, esto restaura la formación de células inmunitarias, lo que permite que los animales de edad avanzada desarrollen nuevas respuestas inmunitarias robustas y combatan los tumores de forma eficaz.
Durante muchos años, los científicos intentaron rejuvenecer el sistema inmunitario centrándose en reactivar el timo, un pequeño órgano ubicado delante del corazón, cuya función esencial es entrenar a los linfocitos T, las células encargadas de identificar y eliminar agentes extraños.
“A medida que envejecemos, el sistema inmunitario comienza a deteriorarse. Queríamos pensar cómo mantener esta protección durante más tiempo, y eso nos llevó a plantearnos cómo reforzar la inmunidad”, explicó Mirco Friedrich, autor principal del estudio.
Sin embargo, con el paso de los años comienza a encogerse y, en edades avanzadas, su actividad es casi nula, lo que da como resultado un sistema defensivo cada vez más limitado.
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Por ello, este nuevo estudio se centra en imitar el entorno funcional del timo sin necesidad de repararlo. En lugar de intentar devolverle la vida a un órgano ya envejecido, los científicos buscaron otra ‘fábrica’ dentro del cuerpo que fuera capaz de asumir ese rol.
“Nuestro enfoque es más bien sintético. Estamos diseñando el cuerpo para que imite la secreción de factores del timo”, afirmó Feng Zhang, coautor del estudio.
A medida que el cuerpo envejece, el sistema inmunitario comienza a deteriorarse. Foto:iStock
El hígado es el gran aliado
El órgano que escogieron los científicos fue el hígado, que, a diferencia del timo, mantiene su capacidad de producir proteínas incluso en edades avanzadas, lo que lo convierte en un candidato ideal para terapias basadas en ARN (mensajero).
Los investigadores diseñaron nanopartículas lipídicas cargadas con mRNA que codifica tres factores que son claves para la supervivencia y la maduración de los linfocitos T: DLL1, FLT-3 e IL-7.
Cuando estas partículas se administran y se dirigen al hígado, las células comienzan a producir señales inmunológicas que normalmente emite el timo joven.
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Si bien el resultado no fue permanente, sí fue controlable, ya que el ARN mensajero se degrada con el tiempo, lo que permite regular la duración del efecto y reducir los riesgos a largo plazo.
Aunque las pruebas se realizaron en ratones envejecidos, tras varias semanas de tratamiento los cambios fueron evidentes, ya que la población de linfocitos T no solo aumentó en número, sino también en diversidad, una de las principales claves de un sistema inmune eficaz.
La respuesta más potente se dio en aquellos animales que habían sido vacunados, debido a que la cantidad de linfocitos T citotóxicos se duplicó en comparación con animales de la misma edad que no recibieron tratamiento.
El linfocito T es una de las células clave del sistema inmune adaptativo. Foto:iStock
Aunque el estudio no promete juventud ni mucho menos la erradicación del envejecimiento, sí sugiere algo profundo: que parte del declive inmunitario no es irreversible.
“Sí podemos restaurar algo tan esencial como el sistema inmunitario. Quizá podamos ayudar a las personas a mantenerse libres de enfermedad durante una mayor parte de su vida”, concluyó Zhang.
Por el momento, los investigadores continuarán realizando pruebas en animales y no descartan, en el futuro, hacerlas también en personas.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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