No se dieron por vencidos. La intervención de un alijo de 1.800 kilos de metanfetaminas en Alicante en mayo de 2024, perteneciente al cartel de Sinaloa ―la peligrosa organización mexicana cuyo cabecilla fue Joaquín El Chapo Guzmán, actualmente preso en EE UU― no les quitó las ganas de seguir probando suerte en el narcotráfico. Apenas dos meses de perder esta partida de esta droga, los investigadores detectaron nuevos intentos para volver a reorganizarse y un nuevo envío de 30 kilos de esta peligrosa droga, que los expertos catalogan como uno de los que tienen efectos más destructivos, solo por detrás de la heroína y el crack, esta vez oculta en la base de una estatua de mármol.
La Policía ha frustrado el intento de reorganizarse de este grupo criminal asentado en España y México y que puso a nuevos miembros a trabajar. En una nueva fase de la operación Daga se han realizado nueve arrestos, entre ellos el de un miembro del cartel de Sinaloa que permanecía recluido en un piso de Madrid que había participado en la introducción y custodia de los 1.800 kilos de metanfetaminas. Según los investigadores, recibía un sueldo de 2.500 euros al mes por su silencio. También ha sido detenido un empresario del mármol al que encontraron tres millones de euros en un búnker bajo el suelo de una de sus naves y el líder de la red criminal de narcotransportistas, que dirigía los movimientos del grupo entre Dubái y México. Tres de los investigados han entrado en prisión provisional. Se les imputa delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
En Europa, aunque el mercado de usuarios es relativamente pequeño, aunque hay señales de un crecimiento en el consumo, especialmente en países como la República Checa, Eslovaquia, y más recientemente en España y otros países del norte de Europa. La metanfetamina no solo genera una fuerte adicción, sino que también puede provocar graves problemas de salud mental y física, incluyendo episodios psicóticos y deterioro cardiovascular. Su capacidad para causar dependencia y sus efectos devastadores la colocan en una posición crítica dentro del panorama del consumo de drogas, lo que ha llevado a las autoridades a alertar sobre su potencial para convertirse en un problema de salud pública grave, similar al de la heroína.















