Desde hace mucho tiempo se sospecha que Marte pudo albergar grandes cantidades de agua líquida en su superficie. Según un artículo publicado por National Geographic en el que se divulga un artículo de la revista NPJ Space Exploration, hace 3.500 millones de años, Marte tuvo un océano tan inmenso como el Ártico, es decir, de más de 14 millones de kilómetros cuadrados de superficie.
Marte, sin embargo, es un planeta considerablemente más pequeño que la Tierra. Su diámetro alcanza los 6.779 kilómetros, frente a los 12.742 kilómetros de nuestro planeta, lo que lo hace cerca de un 47 % menor. En ese contexto, un océano de tamaño comparable al Ártico habría cubierto una porción mucho más extensa de la superficie marciana.
El estudio, encabezado por el geólogo Ignatius Argadestya, de la Universidad de Berna, se concentró en la región de Valles Marineris. Este gigantesco sistema de cañones, que se extiende por más de 4.000 kilómetros a lo largo del ecuador marciano, alberga formaciones geológicas que actúan como un registro natural de los antiguos climas del planeta y de la posible existencia de agua líquida de forma estable.
El océano de Marte
Ilustración del planeta Marte. Foto:iStock
Gracias a las cámaras de alta resolución de CaSSIS, de la Agencia Espacial Europea (ESA), y a los instrumentos CTX y HiRISE, de la NASA, los científicos lograron identificar unas formaciones conocidas como depósitos con frente escarpado. La forma de estas estructuras coincide con la de los deltas fluviales en la Tierra, lo que refuerza la idea de que en Marte existieron ríos caudalosos que desembocaron durante largos periodos en una masa de agua profunda.
Los investigadores señalan que estas formaciones aparecen siempre dentro de un rango de altura muy específico, entre los –3.750 y los –3.650 metros con respecto al nivel de referencia de Marte. Que estructuras similares se repitan a la misma altitud en distintas regiones del planeta permite trazar una antigua línea de costa y sugiere que el agua alcanzó un nivel común, dando lugar a un sistema hídrico interconectado.
Según el científico Ignatios Argadestya, Marte fue un planeta azul parecido a la tierra durante el periodo Hespérico tardío al Amazoniano temprano. En ese entonces, la atmósfera permitía la estabilidad del agua líquida.
¿Hubo vida en Marte?
La presencia de un océano de estas dimensiones abre la posibilidad de que, en un pasado lejano, Marte haya reunido las condiciones ambientales necesarias para el surgimiento de vida microbiana. Por eso, los antiguos deltas identificados por los científicos se perfilan hoy como objetivos clave para futuras misiones de exploración. Estas formaciones sedimentarias podrían funcionar como auténticas cápsulas del tiempo, capaces de conservar señales de una posible biología marciana.

















