La Generalitat Valenciana barajó el envío de “mensajes masivos” para reportar la dimensión de la dana de 2024 la víspera de la tragedia, según reveló un alto cargo del Gobierno valenciano a la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la riada, Nuria Ruiz Tobarra. Sin embargo, el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) –el órgano que coordinó la crisis que dejó 230 muertos el 29 de octubre de 2024– no envió la alerta masiva a móviles para informar del peligro del temporal hasta las 20.11 horas del día de la inundación, cuando la mayoría de las víctimas ya habían muerto.
Silvia Soria, que fue jefa de gabinete de la principal investigada en la causa, la exconsejera de Justicia e Interior Salomé Pradas, desveló a la magistrada cómo el día previo a la tromba, la Generalitat ya estudiaba la posibilidad de remitir notificaciones para alertar de la gota fría. “Se hablaba de mensajes masivos, pero de esto se hablaba desde el día anterior porque se insistía muchísimo en avisar a los ayuntamientos y a los alcaldes”, aseguró esta exalto cargo durante su declaración como testigo el pasado 19 de diciembre, según la transcripción de su comparecencia, a la que ha tenido acceso EL PAÍS.
Soria reconoció ante la instructora que desconocía la existencia del sistema Es Alert, el mecanismo que permitió remitir la notificación a los móviles. “Me llamó la atención el Es-Alert porque no sabía lo que significaba el ‘es’ y pregunté a uno de los técnicos, que me dijo que es era por España. Esa palabra, como tal, la escuché a las 19.00 horas [del 29 de octubre de 2024], admitió el alto cargo, que al ser citada como testigo tenía la obligación de decir la verdad.
La exjefa de gabinete de Pradas detalló ante la jueza los movimientos de la Generalitat para encarar el temporal. Y confesó que los preparativos se iniciaron la víspera de la dana, pese a que el expresident Carlos Mazón mantuvo el día de la tragedia su agenda oficial y pasó más de cuatro horas en el restaurante El Ventorro de Valencia con la periodista Maribel Vilaplana mientras arreciaba lo peor de la catástrofe. “La tarde del lunes 28 [de octubre de 2024], Emilio Argüeso y Alberto J. M., entonces director general y coordinador de Emergencias, respectivamente, nos hablaron del aviso especial, nos expusieron la situación, lo que habían hablado con Emergencias, etcétera”, aseguró.
Soria recordó, además, que, en pleno Cecopi se temía desde las 18.00 horas por la posible rotura de la presa de Forata, una infraestructura en Yátova (Valencia) cuyo desbordamiento pudo causar 8.000 muertos, según informes de la Generalitat.
En su comparecencia, la testigo calificó la actitud de Pradas durante el Cecopi de “activa”. “Coordinaba y pedía información. Estaba muy metida en la reunión, se preocupaba por la situación”, aseguró. Un grado de implicación que choca con el relato que la exconsejera, máxima responsable de la emergencia, expuso ante la magistrada el pasado abril durante su primera declaración como investigada, una condición que le permitía mentir. Pradas se situó entonces en un segundo plano y descargó su responsabilidad en los técnicos.
















