El Ministerio de Consumo quiere poner freno a la presencia de alimentos ultraprocesados y frituras en los centros públicos, como hospitales, residencias de mayores y universidades. Según el texto del Real Decreto anunciado este jueves por el ministro Pablo Bustinduy durante la entrega de los Premios Estrategia NAOS, los ultraprocesados y las frituras solo podrán servirse hasta dos veces por semana en centros con pensión completa y régimen residencial. En el caso de desayunos y meriendas, el límite será de una vez por semana. Los menús infantiles, además, deberán excluirlos por completo.
El acceso al agua potable será otro de los pilares de la regulación. Todos los centros incluidos deberán instalar fuentes de agua potable gratuitas, correctamente señalizadas y accesibles para las personas usuarias. La norma también afecta a las máquinas expendedoras. Al menos el 80% de los productos disponibles en las máquinas vending deberá ser saludable y el 90% de la oferta alimentaria tendrá que estar compuesta por frutas y hortalizas frescas de temporada, dentro de menús variados. El texto establece, asimismo, la obligación de atender las necesidades individuales de las personas usuarias por motivos de salud, éticos o religiosos.
Durante el anuncio, Bustinduy subrayó que “resulta incomprensible que la Administración permita que primen ofertas alimentarias insanas en colegios públicos, hospitales, residencias o cualquier otro espacio”. El ministerio advierte de que cerca del 80% de los niños consume productos insaludables de forma habitual y denuncia la elevada exposición a la publicidad de comida poco saludable: “reciben hasta 11 impactos publicitarios diarios de este tipo de productos”, según datos del departamento.
Para garantizar la aplicación de la norma, el Real Decreto fija criterios mínimos de calidad nutricional y sostenibilidad en todos los centros públicos. Se promoverá que las comidas se elaboren en cocinas propias y se basen en alimentos frescos. Al menos el 90% de las frutas y hortalizas deberá ser de temporada y un 10% proceder de circuitos cortos y producción ecológica. En los centros educativos, el objetivo será que el 100% de las comidas sean saludables.
La medida se enmarca en la línea del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles aprobado en abril de 2025, que garantiza cinco comidas saludables a la semana en los colegios y fomenta el consumo diario de frutas y verduras frescas, en consonancia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
El alcance de la norma es amplio. Abarca desde museos, bibliotecas, universidades y centros deportivos hasta hospitales y residencias, así como centros públicos y privados que atienden a personas dependientes o con necesidades especiales, como residencias de mayores o centros de atención a mujeres víctimas de violencia de género.
Además, Consumo ha señalado que se realizarán cribados nutricionales en hospitales y centros residenciales para prevenir y detectar de forma precoz situaciones de desnutrición o riesgo nutricional. A partir de estos análisis, se impulsarán planes de atención nutricional personalizados, se informará a las personas usuarias de los resultados y de las medidas adoptadas, y se les facilitarán indicaciones al alta.

















